24/2/19

EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA GRIEGA (I)


Los griegos entraron en Egipto con el propósito de su educación. Primero a través de la invasión Persa y después a través de la invasión de Alejandro Magno.

Desde el siglo VI a.C. hasta la muerte de Aristóteles (322 a.C.), los griegos aprovecharon al máximo la oportunidad de aprender todo lo que pudieron sobre la cultura egipcia. La mayoría de los estudiantes recibieron instrucciones directamente de los sacerdotes egipcios, pero después de la invasión de Alejandro Magno, los templos y bibliotecas reales fueron saqueados, y la escuela de Aristóteles convirtió la biblioteca de Alejandría en un centro de investigación. No es de extrañar, que la producción de un número inusualmente grande de libros atribuidos a Aristóteles haya demostrado ser una imposibilidad física para cualquier hombre dentro de un tiempo de vida.

La historia de la vida de Aristóteles evita cuidadosamente cualquier declaración relacionada con su visita a Egipto, ya sea por cuenta propia o en compañía de Alejandro Magno, cuando invadió Egipto. Este silencio de la historia a la vez arroja dudas sobre la vida y los logros de Aristóteles. Se dice que pasó 20 años bajo la tutela de Platón, quien es considerado como un filósofo, pero se graduó como el más grande de los científicos de la antigüedad. Se pueden hacer dos preguntas: 1- ¿Cómo pudo Platón enseñarle a Aristóteles lo que él mismo no sabía?, 2- ¿Por qué Aristóteles debería pasar 20 años bajo un maestro de quien no podía aprender nada?. Esta parte de la historia suena increíble.

Una vez más, para evitar sospechas sobre el extraordinario número de libros atribuidos a Aristóteles, la historia nos dice que Alejandro Magno, le dio una gran suma de dinero para conseguir los libros. Aquí nuevamente la historia suena increíble, y tres declaraciones deben hacerse: 1- Para comprar libros sobre ciencia, deben haber estado en circulación, 2- Si los libros estaban en circulación antes de que Aristóteles los comprara, y como se supone que él no visitó Egipto en absoluto, entonces los libros en cuestión deben haber circulado entre los filósofos griegos, 3- Si circulaban entre los filósofos griegos, esperaríamos que el tema de tales libros se conociera antes del tiempo de Aristóteles, y por consiguiente, no se le podría atribuir ni la producción ni la introducción de nuevas ideas de la ciencia.

Otro punto de interés considerable a tener en cuenta fue la actitud del gobierno ateniense hacia esta llamada filosofía griega, que consideraba de origen extranjero y la trataba en consecuencia.
Sólo es necesario un breve estudio de la historia para demostrar que los filósofos griegos eran ciudadanos indeseables, que a lo largo del período de sus investigaciones fueron víctimas de una persecución implacable, a manos del gobierno de Atenas. Anaxágoras fue encarcelado y exiliado; Sócrates fue ejecutado; Platón fue vendido a la esclavitud y Aristóteles fue acusado y exiliado; mientras que el más antiguo de todos, Pitágoras, fue expulsado de Croton en Italia.
¿Podemos imaginarnos a los griegos dando la vuelta, como para reclamar las mismas enseñanzas que al principio habían perseguido y rechazado abiertamente?. Ciertamente, sabían que estaban usurpando lo que nunca habían producido, y cuando entramos paso a paso en nuestro estudio, descubrimos pruebas que nos llevan a la conclusión de que los filósofos griegos no fueron los autores de la filosofía griega, sino los sacerdotes egipcios y los hierofantes.

Los antiguos egipcios habían desarrollado un sistema religioso muy complejo, llamado los Misterios, que también fue el primer sistema de salvación. Como tal, consideraba al cuerpo humano como una prisión del alma, que podía liberarse de sus impedimentos corporales, a través de las disciplinas de las Artes y las Ciencias, y avanzar desde el nivel de un mortal al de un Dios. Esta fue la noción del Summum Bonum o el mayor bien, al que todos los hombres deben aspirar, y también se convirtió en la base de todos los conceptos éticos.

El Sistema de Misterios de Egipto también era una Orden Secreta, y la membresía se ganó por iniciación y una promesa de secreto. La enseñanza fue calificada y entregada oralmente al neófito; y bajo estas circunstancias de secreto, los egipcios desarrollaron sistemas secretos de escritura y enseñanza, y prohibieron a sus Iniciados escribir lo que habían aprendido.

Aristóteles murió en 322 a.C., no muchos años después de haber sido ayudado por Alejandro Magno para obtener la mayor cantidad de libros científicos de las bibliotecas reales y los templos de Egipto. A pesar de tan gran tesoro intelectual, la muerte de Aristóteles marcó el declive de la filosofía entre los griegos, quienes no parecían poseer la capacidad natural de promover estas ciencias.
En consecuencia, la historia nos informa de que los griegos se vieron obligados a hacer un estudio de ética, que también tomaron prestado del Summum Bonum egipcio o del bien mayor.
Otros dos atenienses, Sócrates y Platón, también se hicieron famosos en la historia como filósofos y grandes pensadores.
Uno cree que cuando escucha o lee "conócete a ti mismo", está escuchando o leyendo palabras que fueron pronunciadas por Sócrates. Pero la verdad es que los templos egipcios llevaban inscripciones en el exterior dirigidas a los neófitos y entre ellos se encontraba el mandato "conócete a ti mismo". Sócrates copió estas palabras de los templos egipcios, y no fue el autor. Todos los templos de Misterios, dentro y fuera de Egipto llevaban tales inscripciones, al igual que los boletines semanales de nuestras Iglesias modernas.
De manera similar, cada niño de la escuela cree que cuando escucha o lee los nombres de las cuatro virtudes cardinales, escucha o lee los nombres de virtudes determinadas por Platón. Nada ha sido más engañoso, ya que el Sistema de Misterios de Egipto contenía diez virtudes, y de esta fuente Platón copió lo que se ha llamado las cuatro virtudes cardinales: la justicia, la sabiduría, la templanza y el coraje. De hecho, es sorprendente cómo, durante siglos, los griegos han sido elogiados por el mundo occidental por sus logros intelectuales que pertenecen sin duda a los egipcios o los pueblos del norte de África.

Característica notable de la filosofía griega es el hecho de que la mayoría de los filósofos griegos utilizaron las enseñanzas de Pitágoras como su modelo; y en consecuencia no han introducido nada nuevo en el campo de la filosofía. Incluido en el sistema pitagórico encontramos las doctrinas de: Opuestos, Armonía, Fuego, Mente (ya que está compuesta de átomos de fuego), Inmortalidad (expresada como transmigración de las Almas), Summum Bonum o el propósito de la filosofía. Todo esto, por supuesto, se refleja en los sistemas de Heráclito, Parménides, Demócrito, Sócrates, Platón y Aristóteles.

Otra peculiaridad de la filosofía griega es su uso en la literatura. El Sistema de Misterios de Egipto fue la primera Orden Secreta de la Historia y la publicación de sus enseñanzas estuvo estrictamente prohibida. Esto explica por qué los Iniciados como Sócrates no se comprometieron a escribir su filosofía, y por qué los babilonios y los caldeos que estaban estrechamente relacionados con ellos, también se abstuvieron de publicar esas enseñanzas.
Inmediatamente podemos ver lo fácil que fue para una nación ambiciosa e incluso envidiosa reclamar un cuerpo de conocimiento no escrito que los haría grandes ante los ojos del mundo primitivo. Sin embargo, el absurdo se reconoce fácilmente cuando recordamos que la lengua griega se usó para traducir varios sistemas de enseñanzas que los griegos no pudieron reclamar. Tal fue la traducción de las Escrituras Hebreas al griego, llamada la Septuaginta; la traducción de los Evangelios Cristianos, los Hechos y las Epístolas en griego, todavía llamado el Nuevo Testamento griego. Sólo la filosofía no escrita de los egipcios traducida al griego se ha encontrado con un destino tan infeliz: Un legado robado por los griegos.
Continuará...

Extracto de: "Legado robado" por George GM James.

12/2/19

SIMBOLISMO DE LA CRUZ


La cruz filosófica extiende opuestamente sus brazos en las respectivas direcciones horizontal y perpendicular; esto es, la anchura y altura divididas por el divino geómetra en el punto de intersección.
Esta cruz es a un tiempo mágico y científico cuaternario que el ocultista toma por base cuando está inscrita en el cuadrado perfecto. En su mística área se halla la clave de todas las ciencias naturales como las metafísicas. Es símbolo de la existencia humana porque los puntos de la cruz inscrita en el círculo señalan el nacimiento, la vida, la muerte y la inmortalidad.

Todas las cosas de este mundo son una trinidad complementada por el cuaternario y todo elemento es divisible con arreglo a este principio.
La fisiología podría dividir al hombre ad infinitum, como las ciencias físicas han subdividido los cuatro elementos primordiales en varios otros, pero jamás podrá alterar ninguno de ellos.

El nacimiento, la vida y la muerte serán siempre una trinidad no completada hasta el término del ciclo. Aún cuando la ciencia llegase a mudar en aniquilación la ansiada inmortalidad, subsistiría el cuaternario, porque Dios geometriza. Y algún día podrá la alquimia hablar de su sal, mercurio, azufre y azoth, así como de sus símbolos y caracteres, y decir con un químico moderno que “las fórmulas no son juego de la fantasía, pues en ellas está poderosamente justificada la posición de cada letra” (Isis sin velo II, 279-280).

Mucho tiempo antes de que los cristianos adoptaran la cruz por símbolo, la empleaban neófitos y adeptos como secreto signo de reconocimiento.
A este propósito dice Eliphas Levi: El signo de la cruz adoptada por los cristianos no es privativo de esta religión, pues ya con anterioridad era cabalístico y simbolizaba el cuaternario equilibrio de opuestos elementos.

Por el versículo esotérico del Pater, vemos que primitivamente hubo dos maneras de hacer el signo de la cruz, o por lo menos dos fórmulas muy distintas de significación: una exclusiva de sacerdotes e iniciados; otra común a neófitos y profanos.
El iniciado hacía la señal de la cruz con la mano derecha extendida desde la frente al pecho y desde el hombro izquierdo al derecho, diciendo: A ti pertenece el reino de justicia y misericordia. Después, con las manos juntas, añadía: En los ciclos generadores: “Tbi Sunt Malchut et Geburah et Chassed per aeonas.”
Tal era el signo de la cruz, absoluta y hermosamente cabalístico, que la Iglesia oficial la perdió por completo al profanar el gnosticismo. (Isis III, 110).

La forma Z de Kundalini indica un sendero curvo dividido en tres partes. Una parte va desde Escorpio a Leo. Otra de Tauro a Acuario. La tercera, une a Leo y Acuario. Estos cuatro signos forman la cruz fija, que representa media swástica.
La swástica representa aquel que auto-restituye el ser. Solo se puede restituir el ser cuando se ha auto-realizado. La swástika también representa a aquel que otorga la bienaventuranza de la auto-restitución. La media swástika o cruz fija, nos informa que solo se ha conseguido un 50% de la auto-restitución. El otro 50% debe ser logrado a través del sendero del yoga (la unión).

La astrología nos habla de tres cruces, que se forman a partir de los 12 signos solares. Una es la cruz mutable, en la cual el hombre no llega ni a media swástika. La segunda es la cruz fija, en la cual el hombre es media swástika. La tercera, la cruz cardinal, en la que el hombre es una swástika completa o un hombre perfecto.
Las tres cruces nos hablan respectivamente del hombre mundano, el discípulo y el Maestro.
(K. Parvathi Kumar, Meditaciones Ocultistas, 176).