29/4/16

RELACIONES EXTRATERRESTRES



En 1947, dos grandes científicos abordaron la cuestión extraterrestre como nunca antes, teniendo en cuenta todos los resultados posibles y una única razón por la cual las entidades sobrenaturales vienen al planeta Tierra.  
Los detalles de los vehículos voladores y seres de otro mundo, no es un secreto (ahora no calificado) escrito por Robert Oppenheimer, un físico teórico estadounidense, y Albert Einstein, físico teórico alemán que escribió un informe sobre las “Relaciones con los habitantes de cuerpos celestes“. Este documento de seis páginas enigmáticas es uno de los primeros para referirse a las entidades extraterrestres biológicas y afirma que la presencia de ovnis, es algo aceptado por los militares desde hace mucho tiempo. Extracto del documento (puede leer todo el documento, haciendo clic aquí).

Las relaciones con extraterrestres no presentan ningún problema nuevo, básicamente, desde el punto de vista del internacional, la posibilidad de enfrentarse a seres inteligentes que no pertenecen a la raza humana traería problemas cuya solución es difícil de concebir. En principio, no hay ninguna dificultad en aceptar la posibilidad de llegar a un entendimiento con ellos, y establecer todo tipo de relaciones. La dificultad radica en tratar de establecer los principios en los que debe basarse estas relaciones.

En primer lugar, sería necesario para establecer la comunicación con ellos por medio de una lengua a otra, y luego, como un primer estado para cualquier inteligencia, debe tener una psicología similar a la de los hombres. De cualquier manera, el derecho internacional debe dar paso a una nueva ley de manera diferente, y podría ser llamada la “Ley de los Pueblos Planetarios”.
Obviamente, la idea de revolucionar el derecho internacional hasta el punto en que sería capaz de manejar las nuevas situaciones que nos obligan a hacer un cambio en su estructura, un cambio tan fundamental que no sería el derecho internacional, es decir, concebido como hoy, sino algo completamente distinto, por lo que ya no podría soportar el mismo nombre. 
Si estos seres inteligentes están en posesión de una cultura más avanzada y una organización política más perfecta, tienen el derecho absoluto a ser reconocidos como personas independientes y soberanas, tendríamos que llegar a un acuerdo con ellos para establecer regulaciones legales, por lo que sería necesario aceptar muchos de sus principios.
Por último, si rechazan toda la cooperación pacífica y se convierten en una amenaza inminente a la Tierra, tendrían el derecho a la legítima defensa, pero sólo en la medida en que sería necesario neutralizar este peligro. 

Lo que Oppenheimer y Einstein estaban tratando de comunicar a través de su informe es, en nuestra comprensión de la pregunta, sabemos que actualmente la divulgación oficial de seres extraterrestres causaría un gran daño a la sociedad y el sistema de creencias en el mundo.
Los gobiernos de todo el mundo han sabido de la presencia de entidades extraterrestres, es muy probable que opten por mantener esta información en secreto porque el daño sería irreversible.

Oppenheimer y Einstein también consideraron la posibilidad de que si las entidades extraterrestres están más avanzadas, podríamos coexistir pacíficamente en el planeta Tierra. Y si estos seres en realidad vinieron a la Tierra, ¿cuál sería su objetivo teniendo en cuenta que son más avanzados que nosotros? ¿Vienen a la tierra para aniquilarnos? ¿O será para ofrecernos ayuda? ¿Están ayudando a nuestra especie a evolucionar a un ritmo más rápido?
Oppenheimer y Einstein consideran la posibilidad de que las entidades extraterrestres podrían haber llegado a la Tierra con el fin de monitorear nuestro progreso.

22/4/16

OVNIS EN LA ANTIGÜEDAD

                                          La Crucifixión

Hay muchos documentos antiguos, como el Papiro Tulli que establece que en el pasado, en el antiguo Egipto, los vehículos de otro mundo visitaron nuestro planeta. Aunque este texto antiguo no menciona si los antiguos egipcios se pusieron en contacto con los visitantes de otro mundo, sigue siendo un dato muy importante en la historia, tanto para la humanidad y para la antigua civilización egipcia.
Es importante mencionar que es muy poco probable que los antiguos egipcios interpretaran erróneamente estos “discos de fuego” con algún tipo de fenómeno astronómico o meteorológico.
Los antiguos egipcios tenían experiencia y astrónomos con talento, para el año 1500 antes de Cristo, ya eran expertos en el campo, lo que significa que se ha descrito un fenómeno astronómico de una manera muy diferente. Por otra parte, en este antiguo documento, los “discos de fuego” se describen de una manera muy curiosa “cambiaban direcciones en el cielo”, por lo que saben que estos objetos no cayeron, pero permanecieron en el cielo de Egipto.

Después de varios días, se han vuelto más numerosos en el cielo, brillando en el cielo más que sol y estaban por todas partes”.
El Popol Vuh es otro antiguo texto importante, donde podemos aprender mucho acerca de la creación del hombre. El Popol Vuh fue escrito por los sacerdotes de la Serpiente, y traducido del Quiche (un dialecto maya) al español por Francisco Ximénez. Este trabajo atrajo la atención de Abbé Brasseur de Bpurbourg, que a su vez lo tradujo al francés, y su interpretación los escritores ingleses la han utilizado como base sus estudios.
Durante la noche, en el silencio, en la oscuridad, en la noche; sólo el Creador, la antigua serpiente colgaba sobre el agua como una luz brillante, un carro de fuego brillaba como el sol”.
Pero no sólo podemos ver esta descripción en el antiguo Egipto y en las Américas. En todo el mundo encontramos evidencia en forma de textos o representaciones de los seres y “objetos” que no son nativos de nuestro planeta. Por ejemplo, en las pinturas del siglo XIV “La crucifixión”, ubicado en el Monasterio Visoki en Kosovo, podemos ver una descripción de un hombre sentado en una especie de nave voladora.
Otras pinturas como en la Iglesia del Convento de los Dominicos en Sighisoara describe un disco volador que se ve muy similar a otros objetos en forma de disco que han estado presentes en las obras históricas de arte.
No podemos olvidar las jetons francesas, monedas del siglo XVII que parecen retratar platillos volantes, aunque los historiadores han desenmascarado las jetons alegando que son sólo representaciones de “escudos”. Otra pintura que encontramos muy interesante es el “Bautismo de Cristo” por Aert De Gelder. En cuanto a esta pintura lo primero que se nota son estos extraños rayos de luz que descienden de un objeto en forma de disco en el cielo. Una de las pinturas más interesantes y de acuerdo con la teoría alienígena, esta pintura es una pieza de evidencia que ilustra el vuelo de un objeto en forma de disco.

                                              

17/4/16

RAYOS LÁSER

Los astrónomos descubren cómo los extraterrestres ocultan sus planetas a los humanos.

Un equipo de astrónomos estadounidenses mostró que las civilizaciones extraterrestres avanzadas pueden permanecer invisibles a nuestros telescopios, gracias a un sistema de láser que oculta parcial o completamente el planeta, según un artículo en la revista Monthly Notices de la Royal Society astonomical.

En los últimos años, el telescopio Kepler y espectrógrafo HARPS, entre otros, encontraron miles de planetas, algunos de ellos se encuentran en la zona donde podría haber vida y son incluso similares a la Tierra. Sin embargo, los encontrados hasta ahora no dan ninguna evidencia de la existencia de civilizaciones extraterrestres en algunos de estos planetas.
Los investigadores David Kipping, de la Universidad de Harvard, y Alex Teachey, la Universidad de Columbia, sostienen que los defectos en la búsqueda de civilizaciones avanzadas en el universo se deben a que los extraterrestres no quieren entrar en contacto con los seres humanos y ocultan su presencia, que hace al planeta invisible de nuestras herramientas de búsqueda de vida extraterrestre.

Según los autores de este trabajo, las civilizaciones avanzadas utilizan un sistema láser, cuya iluminación deja “a ciegas” al Kepler y otros telescopios. Los científicos también creen que los extraterrestres también utilizan láseres de potencia inferiores para “borrar” los signos de la presencia de microbios, materia orgánica y otras señales del espectro de la vida en su planeta.
La idea de que la Tierra ha sido visitada por seres extraterrestres no es un concepto que ha surgido recientemente. Si miramos la historia, estudiamos y analizamos los textos de las antiguas culturas de todo el mundo, nos encontramos con que muchos describieron a sus “dioses”, “seres celestiales” y otras criaturas que han venido de otros lugares en el cosmos a la Tierra. Estas reuniones fueron descritas como divinas en el pasado, hoy en día tratamos de abordar la cuestión científica, algo que ha demostrado ser muy difícil. 

Fuente: Rt
 

10/4/16

ADN EXTRATERRESTRE

Un grupo de investigadores que trabajan en el Proyecto Genoma Humano hicieron un descubrimiento increíble, creen que el 97% del ADN humano que se forma por “secuencias no codificadas” son nada menos que el código genético de formas de vida extraterrestre. Las secuencias no codificadas son comunes en todos los organismos vivos en la Tierra, desde las células de los peces a las humanas. Constituyen una gran parte del ADN humano, dice el profesor Sam Chang.
Las secuencias no codificadas, conocidas originalmente como “ADN basura”, fueron descubiertas y su función sigue siendo un misterio. La inmensa mayoría del ADN humano proviene de fuera de nuestro planeta. Estos aparentes “genes extraterrestres chatarra,” han pasado de generación a generación.

Después de un análisis completo con la ayuda de otros científicos como programadores, matemáticos y otros eruditos académicos, el profesor Chang se preguntó si el “ADN basura” fue creado por algún tipo de “programador extraterrestre”. “Las cadenas de extraterrestres dentro del ADN humano tiene sus propias venas, arterias y su propio sistema inmunitario que resiste vigorosamente todos los tipos de conocidos fármacos contra el cáncer”, dice el profesor Chang.
El profesor Chang estipula que “Nuestra hipótesis es que una forma de vida extraterrestre superior, se ocupó de la creación de nuevas formas de vida en múltiples planetas. La Tierra es sólo uno de ellos. Tal vez, después de nosotros, nuestros creadores nos fueron creando como creamos las bacterias en los laboratorios. No sabemos sus motivos, si era parte de un experimento científico, o una manera de preparar nuevos planetas para la colonización, o es un trabajo a largo plazo para sembrar de vida el universo.
Chang también señala que “Si pensamos en términos humanos, los supuestos programadores extraterrestres probablemente estaban trabajando en “un gran código” consistente de varios proyectos, y estos proyectos deberían haber producido diversas formas de vida para diversos planetas. También deberían haber intentado varias soluciones. Escribieron “el gran código”, lo desempeñaron, no les gustó alguna función, cambiado y añadiendo nuevas funciones, lo ejecutaron de nuevo, mejorado, intentado una y otra vez.”
Además, el equipo de investigadores llega a la conclusión de que “los programadores extraterrestres” pueden haber recibido la orden de borrar todos sus planes idealistas para el futuro cuando se concentraron en el “proyecto Tierra” para terminarlo en el momento adecuado. Probablemente los “programadores extraterrestres” cortaron drásticamente el “gran código” y/o entregaron sólo las características básicas previstas para la Tierra.

Chang es sólo uno de varios científicos y otros investigadores que han descubierto orígenes extraterrestres para la humanidad, él y su equipo muestran que las diferencias aparentes en la secuenciación del ADN, precipitados por una supuesta carrera para crear la vida humana, dotó a la raza humana con un crecimiento descontrolado de células que conocemos hoy como cáncer.

Indica además que “lo que vemos en nuestro ADN es un programa que consiste en dos versiones, un código básico y un gran código”. Chang afirma entonces que “el primer hecho es que el programa completo de ninguna manera estaba escrito en la Tierra, es un hecho confirmado. El segundo hecho es que los genes por sí solos no son suficientes para explicar la evolución, debe haber algo más “en el juego.” Tarde o temprano, vamos a tener que hacer frente a la idea increíble que toda la vida en la Tierra lleva códigos genéticos de nuestros primos extraterrestres y que la evolución no sucedió de la manera que pensamos”.

Un pastor de California en los Estados Unidos dio su opinión recientemente en una breve entrevista: ”Eso es imposible, sabemos que el hombre fue hecho de barro, así dice la palabra de Dios y es inmutable, sin duda es la obra del enemigo para mantener a la gente lejos del camino del Señor, porque en la biblia está escrito que Dios es Dios de todos y quien crea en él estará a salvo, de lo contrario estará condenado. La verdad está en la Biblia.” Concluyó.

 

30/3/16

PEQUEÑA EDAD DE HIELO


La Pequeña Edad de Hielo (PEH) fue un período frío que abarcó desde comienzos del siglo XIV hasta mediados del XIX. Puso fin a una era extraordinariamente calurosa llamada óptimo climático medieval (siglo X al XIV). Hubo tres máximos: sobre 1650, alrededor de 1770 y hacia 1850.
Inicialmente se pensó que era un fenómeno global, pero posteriormente fue desmentido. Bradley y Jones (1993), Hughes y Díaz (1994) y Crowley y Lowery (2000), describen la PEH como una época donde el hemisferio norte tuvo un modesto enfriamiento de menos de 1ºC.

La NASA define el término Pequeña Edad del Hielo como un periodo frío entre 1550 y 1850 con tres periodos particularmente fríos: uno comenzando en 1650 (Mínimo de Maunder 1645-1715), otro en 1770 y el último en 1850, cada uno separado por intervalos de ligero calentamiento.

La Pequeña Edad de Hielo en España.

Quereda Sala y otros mencionan que el Ebro se heló siete veces entre 1505 y 1789. En 1788 y de nuevo en 1789 el río permaneció helado durante quince días. El libro también menciona la presencia de una extensa red de neveros, o pozos de nieve, ventisqueros y glaciares que se construyeron y mantuvieron entre los siglos XVI y XIX a lo largo del Mediterráneo oriental, algunos ubicados en áreas donde no nieva en la actualidad un solo día al año. El almacenamiento y distribución de hielo eran un negocio vivo que involucraba secciones enteras de la población rural.
Hay también una amplia evidencia de que durante ese período los glaciares se extendieron en los Pirineos, fundiéndose desde entonces. Es más, los remanentes del glaciar de Sierra Nevada que finalmente sucumbió al final del siglo XX, se originaron en este momento, y no eran, como a veces se dice, restos de la última verdadera Edad de Hielo. Los últimos verdaderos glaciares de Sierra Nevada y los Picos de Europa se fundieron a finales del siglo IX.
Se cree que las temperaturas en Europa durante el óptimo climático medieval llamado entre los siglos IX al XIII deben haber sido entre 1º y 1,5°C. superiores a la temperatura actual, suficiente para que estos glaciares, e incluso los de los Pirineos, se hubieran fundido. Los actuales glaciares de los Pirineos se formaron principalmente durante este periodo frío y han estado fundiéndose despacio desde entonces. El área de la superficie total de los glaciares en la vertiente sur de los Pirineos ha descendido desde las 1.779 ha. en 1894 a 290 ha. en el año 2000.
Martin y Olcina en Clima y Tiempo señalan en España cuatro períodos de sucesos catastróficos (mitad del siglo XV, 1570–1610, 1769–1800 y 1820–1860) señalados por lluvias intensas, nevadas y tormentas en el mar. Estos se mezclaron con los interludios de severas sequías.
Otro estudio de A. Sousa y P. García-Murillo en 2003 se fija en los cambios en el humedales de Andalucía (específicamente Doñana) al final de la Pequeña Edad de Hielo. Los autores encontraron que la Pequeña Edad de Hielo se caracterizó por periodos más lluviosos alternando con otros de sequía. Otros autores creen que la PEH se caracterizó en el sur de la Península Ibérica por un aumento de la lluvia, mayor frecuencia de las inundaciones y de la sedimentación en la Europa mediterránea.
Alrededor de 1850, el clima del mundo empezó a calentarse de nuevo y puede decirse que la Pequeña Edad de Hielo se acabó en ese momento.

Los científicos han identificado dos causas de la Pequeña Edad de Hielo fuera de los sistemas de interacción océano-atmósfera: una disminución de la actividad solar y un aumento de la actividad volcánica. Otras personas investigan influencias más antiguas, como la variabilidad natural del clima y la influencia humana. Algunos también han especulado que la despoblación de Eurasia durante la peste negra y la disminución resultante en el rendimiento agrícola pudieran haber prolongado la Pequeña Edad de Hielo.
Durante el periodo 16451715, en mitad de la Pequeña Edad de Hielo, la actividad solar reflejada en las manchas solares era sumamente baja, con algunos años en que no había ninguna mancha solar. Este período de baja actividad de la mancha solar es conocido como el Mínimo de Maunder. El eslabón preciso entre la baja actividad de las manchas solares y las frías temperaturas no se ha establecido, pero la coincidencia del Mínimo de Maunder con el periodo más profundo de la Pequeña Edad de Hielo sugiere que hay una conexión. Otros indicadores de la baja actividad solar durante este período son los niveles de carbono-14 y berilio-10.

A lo largo de la Pequeña Edad de Hielo, el mundo experimentó también una actividad volcánica elevada. Cuando un volcán entra en erupción, sus cenizas alcanzan la parte alta de la atmósfera y se pueden extender hasta cubrir la tierra entera. Estas nubes de ceniza hacen que no llegue la radiación solar entrante, llevando a una disminución de la temperatura a nivel mundial. Pueden durar hasta dos años después de una erupción. Asimismo, se emitió durante las erupciones azufre en forma de gas SO2. Cuando este gas alcanza la estratosfera, se convierte en partículas de ácido sulfúrico que reflejan los rayos del sol, reduciendo la cantidad de radiación que alcanza la superficie de la tierra. En 1815 la erupción del volcán Tambora en Indonesia cubrió la atmósfera de cenizas; el año siguiente, 1816, fue conocido como el año sin verano, cuando hubo hielo y nieves en junio y julio en Nueva Inglaterra y el norte de Europa.

Fuente: Wikipedia

20/3/16

ÓPTIMO CLIMÁTICO DEL HOLOCENO


El Máximo u Óptimo climático del Holoceno fue un periodo cálido durante el intervalo de aproximadamente 9 a 5 milenios Antes del Presente (abreviado a menudo con las siglas AP y BP del ingles Before Present) es una escala de tiempo usada en arqueología, geología y otras disciplinas científicas como estandar para especificar cuando ocurrió un evento en el pasado. Se adoptó debido a la multiplicidad de calendarios y de fechas usadas en el presente. A principios de 1954, los metrólogos establecieron el año 1950 del calendario gregoriano como el año de origen arbitrario de la escala temporal para su uso en la datación por radiocarbono, usando muestras de referencia de 1950 de ácido oxálico. Por ejemplo 1500 AP significa 1500 años menos que 1950, es decir, el año 450 d.C.

Este evento ha sido conocido de varios modos: Hipsitermal, Altitermal, Óptimo Climático, Óptimo del Holoceno, Máximo Termal del Holoceno, Megatermal del Holoceno.
Ese período cálido fue seguido por una gradual declinación hasta cerca de 2 milenios atrás. El evento cálido consistió de un incremento de 4°C.,en un estudio, el calentamiento invernal fue de 3 a 9°C y en el estío fue de 2 a 6°C en el norte central de Siberia.

El noroeste de Europa experimentó calentamiento, mientras que se estaba enfriando en el sur. El cambio de Tº media parece haber disminuido rápidamente con la latitud de manera que esencialmente ningún cambio en la temperatura media se informó a bajas y medias latitudes. Los arrecifes tropicales tienden a mostrar aumentos de Tº de menos de 1°C; la superficie oceánica tropical en la Gran barrera de coral hace ~5.350 años fue 1°C más caliente y en 0,5 por mil en relación con el agua de mar actual.
De 140 sitios en todo el Ártico occidental, hay pruebas claras de condiciones más cálidas que las actuales en 120 sitios. Y en 16 sitios donde se han obtenido de estimaciones cuantitativas, temperaturas locales HTM fueron en promedio 1,6 ±0,8°C. más altas que en el presente.

El noroeste de Norteamérica tuvo picos más cálidos primero, de 11 a 9 años atrás, mientras el Indlandsis Laurentide aún helaba el continente. Y el noreste de Norteamérica experimentó un pico de calentamiento 4 milenios más tarde. A lo largo de las Planicies Costeras Árticas En Alaska, habiendo indicaciones de Tº más cálidas de 2 a 3°C. que el presente. Las investigaciones indican que el hielo del mar Ártico fue sustancialmente menor durante ese periodo en comparación con el presente.
Las regiones desérticas actuales de Asia Central fueron ampliamente forestadas debido al aumento de las precipitaciones, y los cinturones cálidos de bosques templados en China y Japón se extendieron hacia el norte.
Los sedimentos del oeste de África, además, registraron el "Período Húmedo Africano", un intervalo de entre 16 y 6 milenios atrás, cuando África fue mucho más húmedo debido a un fortalecimiento de los monzones africanos por los cambios en la radiación de verano como consecuencia de variaciones de largo plazo en la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Durante este periodo, en la "Fase Húmeda del Holoceno" estaba salpicado de numerosos lagos que contienen los típicos cocodrilos e hipopótamos de la fauna lacunal. Un curioso descubrimiento de los sedimentos marinos es que la transición dentro y fuera de este período húmedo se produjo dentro de décadas, no de milenios, como se pensaba.

En el lejano Hemisferio Sur (Nueva Zelanda, Antártica), su periodo más cálido durante el Holoceno aparece aproximadamente entre 8 a 10,5 milenios atrás, inmediatamente después del final de la última edad de hielo. Hace 6 milenios, tiempo que normalmente se asocia con el Óptimo Climático del Holoceno en el Hemisferio Norte, esas regiones habían llegado a temperaturas similares a las existentes en la época moderna, y no participaron en los cambios de temperatura del Norte. Sin embargo, algunos autores han utilizado el término "óptimo climático del Holoceno" para describir ese primer período cálido del sur.

Estos eventos climáticos fueron probablemente a resultas de cambios predecibles en la órbita terrestre (ciclos de Milankovitch de variaciones orbitales) y de una continuación de cambios que causaron el fin de la última glaciación.
El efecto habría tenido un máximo de calentamiento del Hemisferio Norte hace 9 milenios, cuando la inclinación del eje era de 24° y más acercado al perihelio solar, durante el verano boreal. El forzante calculado Milankovitch habría proporcionado un 8% más de radiación solar (+40 W/) para el hemisferio norte en verano, que tienden a causar mayor calentamiento en ese momento. No parece haber sido lo previsto en el desplazamiento al sur, con cambio en la banda global de las tormentas llamado zona de convergencia intertropical.
Sin embargo, la variación orbital podría predecir la respuesta del clima máximo de varios miles de años antes que los observados en el Hemisferio Norte. Este retraso puede ser el resultado de los continuos cambios en el clima de la Tierra, que surgieron del último período glacial y en relación con la retroalimentación de hielo. También hay que señalar que diferentes sitios a menudo muestran cambios climáticos, a veces algo diferentes para distintas duraciones. En algunos lugares, los cambios climáticos asociados con este evento pueden haber comenzado tan temprano como hace 11 milenios, o se mantuvo hasta 4 milenios antes del presente. Como se señaló anteriormente, el más cálido intervalo en el calentamiento del extremo Sur significativamente precedió al del Norte.

Fuente: Wikipedia

15/3/16

VOLCÁN ILOPANGO

La caldera de ilopango (el lago ilopango) en El Salvador, se formó como resultado de una erupción cataclísmica en el siglo VI d.C. produciendo enormes flujos piroclásticos que destruyeron diferentes ciudades mayas. Esta erupcíón produjo aproximadamente 25 Kms. cúbicos de tefra (20 veces más que la erupción del Monte Santa Elena en 1980), y tiene un valor de 6 en el índice de explosividad volcánica.

Estudios más recientes sugieren que la erupción fue aún más grande, fechándola en el 535 d.C. y situando la expulsión de tefra en alrededor de 84 km³, estos nuevos datos incluso sugieren que esta erupción fue la causante del Cambio climático en los años 535 y 536, el cual sumado a las muertes directas y otros efectos diversos en todo el mundo, podría llegar a ser considerada como la catástrofe volcánica más grande en la historia de la humanidad.
Erupciones posteriores formaron diferentes domos de lava en el lago y en sus riberas. La única erupción histórica ocurrió en 1879-1880 y produjo un domo de lava dentro del lago, formando las "Islas Quemadas".
A fines de 1789 se sintieron temblores en la región y en enero de 1880 el nivel del lago subió considerablemente, hubo ruinas en los caseríos inmediatos y grandes derrumbes y agrietamientos en todas partes.
Los fenómenos meteorológicos de 535 y536 fueron los episodios de enfriamiento de la atmósfera más graves y prolongados a corto plazo en el hemisferio norte en los últimos 2000 años. Se piensa que este suceso puede haber sido causado por un extenso velo de polvo atmosférico, posiblemente como resultado de una gran erupción volcánica en los trópicos o el impacto de desechos espaciales contra la Tierra. Sus efectos se generalizaron, provocando el clima fuera de estación, malas cosechas, y hambrunas en todo el mundo.

En el 536, en su informe sobre las guerras contra los vándalos, el historiador bizantino Procopio de Cesarea escribió:
Durante este año tuvo lugar el signo más temible. Porque el Sol daba su luz sin brillo, como la Luna, durante este año entero, y se parecía completamente al Sol eclipsado, porque sus rayos no eran claros tal como acostumbra. Y desde el momento en que eso sucedió, los hombres no estuvieron libres ni de la guerra ni de la peste ni de ninguna cosa que no llevara a la muerte. Y sucedió en el momento en que Justiniano estaba en el décimo año de su reinado”.
Los anales gaélicos de Irlanda hacen constar lo siguiente:
  • «Perditio panis» (‘falta de pan‘), en el artículo correspondiente al año 536 en Los anales de Ulster, Year U536 (capítulo del año 536), de autor desconocido.
  • «Perditio panis» (‘falta de pan’), en el artículo correspondiente al año 536 en Los anales de Inisfallen, Annal AI534 (capítulo del año 534 a 543),
Más fenómenos informados por fuentes independientes de aquella época:
  • Bajas temperaturas, (en China cayó nieve en diciembre, lo cual aplazó la época de cosechas).
  • Pérdida de cosechas.
  • «Una densa niebla seca» en China, Europa y el oeste de Asia.
  • Sequía en Perú, que afectó a la cultura moche.
Los núcleos de hielo de Groenlandia y la Antártida muestran evidencia de importantes depósitos de sulfato en torno al 533-534, lo cual es evidencia de un extenso velo de polvo ácido.
Se ha conjeturado que estos cambios se debieron a las cenizas o el polvo lanzado al aire después del choque de un cometa o meteorito, o después de la explosión de un volcán, un fenómeno conocido como «invierno volcánico». La evidencia de depósitos de sulfato en muestras de hielo apoya firmemente la hipótesis del volcán; la capa de sulfatos es aún más espesa que la que acompañó al episodio menor de aberración climática, en 1816, conocido popularmente como el «año sin verano», que se ha relacionado con la explosión del volcán Tambora en Sumbawa (Indonesia).

Fuentes: wikipedia 

7/3/16

ECLIPSE DE SOL Y SUPERLUNA


Dos espectaculares fenómenos astronómicos tendrán lugar los próximos 8 y 9 de marzo de 2016.

Uno de ellos es el eclipse total de Sol que ocurrirá el día 8, que podrán contemplar los residentes en Indonesia y parte del Pacífico el próximo miércoles 9 de marzo. La gente que vive en Malasia, sudeste de Asia y norte de Australia podrá ver un eclipse parcial. Para aquellos lugares más hacia el este de la línea internacional de cambio de fecha, como Hawai, este acontecimiento será registrado un día antes, el 8 de marzo en partes de Indonesia, Borneo y otras zonas del sudeste asiático cercanas al Pacífico. También podrán presenciar este acontecimiento, residentes del norte y este de Australia.
La NASA informó que el eclipse solar tendrá una duración de uno a cuatro minutos, pero pasarán más de tres horas entre el momento en el lugar más occidental que se comience a ver el eclipse y hasta que se vea el final del fenómeno al otro extremo.
Mientras la Luna pasa precisamente entre el Sol y la Tierra – un hecho relativamente raro que ocurre una vez al año porque la Luna y el Sol no tiene la misma órbita – bloqueará la luz del Sol, revelando la atmósfera solar tenue y relativamente débil, la corona.

Las noches del 8 y 9 de marzo se verán iluminadas con la llamada “superluna”, fenómeno que se origina cuando nuestro satélite natural se encuentra en perigeo, su punto de órbita más cercano a la Tierra.
El efecto de la superluna se reflejará en los océanos, además de que en algunos puntos del planeta podría coincidir con el eclipse solar.

Júpiter brillará de forma excepcional y el 8 de marzo que estará en oposición, será más fácil contemplar el planeta.

La retransmisión se podrá ver a través de la página del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) así como de la web http://www.sky-live.tv/

17/2/16

TIEMPO SOLAR Y TIEMPO POLAR (II)

Las seis estrellas polares principales (la actual Polar, alfa Cefeo, Deneb,
Vega, Hércules y Thuban) con sus correspondientes constelaciones.

Se sabe desde hace ya unas décadas que el centro de la Vía Láctea es un “agujero negro” que, pese a la enorme distancia que hay entre éste y el sistema solar, sin embargo su campo gravitacional es tan poderoso que los efectos de esa alineación deben dejarse sentir en todo el planeta y a distintos niveles. Hemos de recordar y hacer hincapié en que, debido a las leyes de las analogías y las correspondencias todos los planos de la manifestación están interrelacionados entre sí. De esta manera, los desequilibrios en el mundo del hombre (que incluye a la Tierra y su medio natural) expresan otros de un orden más sutil, invisible, que afectan al Alma del Mundo, obra del Demiurgo, que siendo manifestada, es decir sometida a la dualidad, también “sufre” periódicamente desarreglos en el funcionamiento de su armonía, la cual debe ser nuevamente “ajustada”, es decir concordada como diría Platón, al Modelo Original, Arquetípico, gracias a las distintas manifestaciones “históricas” del Espíritu, lo que en la tradición hindú se denomina el “descenso” de los Avataras de Visnú, el dios conservador.

Vemos así que el “Batido del Océano de Leche” es una acción del Polo, y en algunos mitos de diversos pueblos se habla que de esa “agitación” en el mar primigenio van emanando todas las constelaciones, estrellas y cuerpos celestes que alumbran el mundo como brotando de ese centro, que es en realidad la morada del Dios creador.
En efecto, según el hinduismo el Polo es la morada de Visnú, el dios conservador del cosmos y al mismo tiempo el que da a este las leyes e ideas-fuerza arquetípicas que permitirán actualizarlo y ordenarlo, que es lo que indica precisamente el simbolismo de los “tres pasos” de Visnú, que son las “medidas” arquetípicas a través de las cuales los tres mundos se organizan.

Recordamos que René Guénon (en el cap. III de El Reino de la Cantidad y los Signos de los Tiempos) nos dice que la palabra mâtrâ, o mantrâ significa literalmente medida, pero añade que lo así “medido” son las posibilidades de manifestación inherentes al Espíritu, a Âtmâ.
Es interesante entonces señalar la relación que existe entre esas tres medidas trazadas por los pasos de Visnú, y el mantrâ AUM, compuesto también de tres letras. De este monosílabo sagrado se dice que contiene el sonido o Verbo primordial, que constituye la esencia del Veda, de la que deriva el Dharma, la Filosofía Perenne en su aplicación en el orden cósmico y humano. Por eso mismo existe la Tradición, palabra que contiene los conceptos de recibir y de transmitir la Sabiduría Perenne, y necesariamente en el orden humano esa Tradición se refleja en todas aquellas organizaciones iniciáticas y de verdadero Conocimiento que a lo largo de la Historia han sido las que han organizado la cultura y la civilización en cualquier lugar de la Tierra.
Precisamente el Polo es designado en sánscrito con el nombre de Dhruva, cuya raíz etimológica es la misma de Dharma, según nos recuerda René Guénon, quien en otro lugar (“Dharma”, en Estudios sobre el Hinduismo) nos dice a este propósito:
Se sabe que dharma es derivado de la raíz dhri, que significa portar, soportar, sostener, mantener; se trata pues propiamente de un principio de conservación de los seres, y por lo tanto de estabilidad, al menos mientras ésta es compatible con las condiciones de la manifestación, pues todas las aplicaciones del dharma se relacionan siempre con el mundo manifestado”.
Y añade que Dharma es una expresión de Atma, el Principio no manifestado e inmutable. El Dharma refleja entonces esa inmutabilidad, en el orden de la manifestación; no es "dinámico" sino en la medida en que manifestación implica necesariamente "devenir", pero es lo que hace que este "devenir" no sea puro cambio, y lo que mantiene siempre a través del cambio mismo cierta estabilidad relativa … efectivamente, es a la idea de "polo" o de "eje" del mundo manifestado a la que conviene referirse si se quiere comprender verdaderamente la noción del dharma: es lo que permanece invariable en el centro de las revoluciones de todas las cosas, y que regula el curso del cambio por cuanto no participa en él.
El Polo, siendo una imagen simbólica del Dharma lo “representa” en el orden sensible. Él nos está señalando, o mejor transmitiendo ya que se trata de un símbolo, la idea de que en el movimiento del devenir existe un lugar que no está sujeto a ese cambio, y no solo eso sino que mantiene siempre a través de dicho cambio una cierta estabilidad.

El dato astronómico nos dice que ese punto del cielo está ocupado por la Estrella Polar que es la prolongación celeste del polo terrestre. Sin embargo, como hemos visto, la Estrella Polar se va desplazando muy lentamente como consecuencia del movimiento precesional, y al cabo de unos miles de años, es otra la que ocupa su lugar. La Estrella Polar de cada momento cíclico puede ser distinta, pero la idea de Polo y por tanto de estabilidad permanece por encima de cualquier “movimiento” precesional.
En su obra Julio César, W. Shakespeare pone en boca del estadista romano:
Pero yo soy constante como la Estrella Polar que no tiene parangón en cuanto a estabilidad en el firmamento”.
Toda persona tiene su propia Estrella Polar, su eje interior, su dharma, que es la conformidad a su naturaleza esencial, y a cuya consecución se destina la enseñanza iniciática y metafísica, sustentada en el estudio y vivencia de los símbolos de la Cosmogonía Perenne, que articulan todo el proceso de Conocimiento. 

Ese lento desplazamiento del eje precesional es el que va determinando el cambio de Era zodiacal, que como sabemos se produce cada 2.160 años. Según los datos de la Ciclología tradicional las “estrellas polares” más importantes –y que son nombradas por numerosas tradiciones– son seis y pertenecen también a las seis constelaciones circumpolares (Osa Menor, Dragón, Hércules, Lira, Cisne y Cefeo), separadas por 60º aproximadamente, abarcando cada una de ellas un ciclo de 4.320 años, esto es, dos eras zodiacales (2.160 x 2).
Existe aquí una concordancia conscientemente buscada para hacer coincidir los números cíclicos fundamentales derivados de la Precesión de los Equinoccios con cada una de las Estrellas polares más importantes en los diversos períodos cíclicos.
Tengamos que en cuenta que el número 4.320 es un submúltiplo de los 25.920 años de la Precesión de los Equinoccios, y que esto surge precisamente de multiplicarlo por 6 (4.320 x 6 = 25.920). Pero esa concordancia no podría haber sido posible si previamente no hubiera estado señalada ya por las “distancias” o “medidas” entre esas estrellas polares. Es decir que ya preexistía un orden natural que propiciaba dicha concordancia.
Hace 4.320 años la estrella polar era Thuban situada en la constelación del Dragón. Es la época de construcción de las pirámides de Egipto, y en concreto las tres de Guiza (Keops, Kefrén y Micerinos) estaban orientadas a esta Polar, la que los antiguos chinos denominaban el “Gran Gobernante Imperial del Cielo”. En Mesopotamia llevaba el nombre de Nibiru, con el que estaba vinculado el dios Marduk, el cual tenía como símbolo precisamente a una serpiente-dragón.

No podemos extendernos obviamente en todo esto, pero sí decir que era esta la estrella que comenzaba a reinar en el polo celeste cuando la humanidad entró en el Kali-Yuga, la última edad del Manvántara.
Hace 8.640 años la estrella polar estaba en la constelación de Hércules. Hace 12.960 esta no era otra que la ya mencionada Vega, en la constelación de Lyra. Otros 17.260 años atrás, brillaba la estrella de Deneb de la constelación del Cisne. Hace 21.600 años, se encontraba sobre el polo la estrella Alfirk de la constelación de Cefeo. Y exactamente hace 25.920 años, y tras un giro completo de la precesión equinoccial, la estrella polar era la que actualmente está sobre nuestras cabezas.

Naturalmente han existido otras estrellas polares que podríamos considerar como secundarias o de transición entre las seis más importantes, “transición” que también está relacionada con el paso de un ciclo a otro, con sus correspondientes expresiones en la historia de la humanidad. Pero esto es un tema que desde luego no podemos desarrollar en este momento, tan sólo mencionarlo como un dato más que hay que tener en cuenta para ubicarnos en este complejo sistema de relaciones entre los ciclos cósmicos y los ciclos históricos.