17/3/19

EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA GRIEGA (III)


La cronología de los filósofos griegos es mera especulación. La historia no sabe nada sobre la vida temprana y la formación de los filósofos griegos, y eso es cierto no solo en los presocráticos, sino también de Sócrates, Platón y Aristóteles, quienes aparecen en la historia sobre la edad de dieciocho años y comienzan a enseñar a los cuarenta.
Eran unos indeseables para el estado (personae non gratae) y en consecuencia, fueron perseguidos y llevados a la clandestinidad y al secreto. En tales circunstancias, no mantuvieron registros de sus actividades y esto se hizo para ocultar su identidad.

Después de la conquista de Egipto por Alejandro Magno, y la incautación de la Biblioteca Real de Alejandría, el plan de Aristóteles para usurpar la filosofía egipcia fue posteriormente llevado a cabo por miembros de su escuela: Theophrasto, Andrónico de Rodas y Eudemo, quienes pronto se enfrentan al problema de una cronología para una historia de la filosofía.

Ha habido mucha especulación con respecto a la fecha de nacimiento de los filósofos, de quienes el público sabía muy poco. Ya en el siglo III a.C. (274-194 a.C.) Eratóstenes, elaboró una cronología de los filósofos griegos y en el siglo II a.C. Apolodoro también elaboró otra. El esfuerzo continuó, y en el siglo I a.C. (70 a.C.), Andrónico, el undécimo Director de la escuela peripatética, también elaboró otra.
Esta dificultad continuó a lo largo de los primeros siglos, y se ha reducido hasta el presente porque parece que todos los escritores modernos de filosofía griega no pueden ponerse de acuerdo en las fechas que deben asignarse a la natividad de los filósofos. La única excepción parece ocurrir con referencia a los tres filósofos atenienses, es decir, Sócrates, Platón y Aristóteles, la fecha de cuya natividad se cree que es cierta, y sobre la cual existe un acuerdo general entre los historiadores.
Sin embargo, cuando llegamos a tratar con los filósofos presocráticos, nos enfrentamos a la confusión y la incertidumbre, algunos ejemplos servirían para ilustrar la naturaleza poco confiable de la cronología de los filósofos griegos:

1-Diógenes Laercio ubica el nacimiento de Thales en 640 a.C., mientras que la Historia de la Filosofía de William Turner lo coloca en 620 a.C., Frank Thilly en 624 a.C., AK Rogers a principios del siglo VI a.C. y WG Tennemann en 600 a.C.
2-Diógenes Laercio coloca el nacimiento de los Anaximenos en 546 a.C., mientras que W. Windelbrand lo coloca en el siglo VI a.C., Frank Thilly en el 588 a.C., BD Alexander 560 a.C., y AK Rogers en el siglo VI a.C.
3-Parmenides es acreditado por Diógenes como nacido en el 500 a.C.,mientras Fuller, Thilly y Rogers omiten una fecha de nacimiento, porque dicen que es desconocida.
4-Zeller coloca el nacimiento de Jenofanes en 576 a.C., mientras que Diógenes en 570 y la mayoría de los otros historiadores declaran que la fecha de nacimiento es desconocida.
5-Con referencia a Xeno, Diógenes, que desconoce la fecha de su nacimiento, dice que floreció entre los años 464 a 460 a.C., mientras William Turner lo coloca en 490 a.C., como Frank Thilly y BD Alexander, mientras que Fuller, AK Rogers y WG Tennemann declaran que es desconocido.
6-Con referencias a Heráclito, Zeller hace las siguientes suposiciones: Si murió en 475 a.C. y si tenía sesenta años de edad cuando murió, debe haber nacido en 535 a.C., de manera similar, Diógenes supone que floreció entre 504 y 500 a.C., mientras que William Turner sitúa su nacimiento en el 530 a.C., Windelbrand lo coloca en el 536 a.C., Fuller y Tennemann declaran que floreció en el 500 a.C.
7-Con referencia a Pitágoras, Zeller desconoce la fecha de su nacimiento, supone que ocurrió entre los años 580-570 a.C., Diógenes también supone que ocurrió entre los años 582-500 a.C., William Turner, Fuller, Rogers y Tennemann declaran que es desconocido.
8-Con referencia a Empédocles, Diógenes coloca su nacimiento en 484 a.C.,Turner, Windelbrand, Fuller, BD Alexander y Tennemann lo ubican en 490 a.C., AK Rogers y otros declaran que es desconocido.
9-Con referencia a Anaxágoras, Zeller y Diógenes ubican su nacimiento en el 500 a.C., William Turner, AG Fuller y Frank Thilly están de acuerdo con ellos, mientras que Alexander lo coloca en el 450 a.C. y AK Rogers y otros declaran que es desconocido.
10-Con referencia a Leucipo, todos los historiadores parecen ser de la opinión de que nunca ha existido.
11- Sócrates (469-399 a.C.), Platón (427-347 a.C.) y Aristóteles (384-322 a.C.) son los únicos tres filósofos cuyas fechas de natividad y muerte no parecen haber llevado a la especulación entre los historiadores, pero la razón de esta uniformidad es probablemente una pista del hecho de que eran atenienses y habían sido acusados por el gobierno ateniense que, naturalmente, los habría investigado y llevado un registro de sus casos.

Debe observarse en el estudio comparativo de la cronología de los filósofos griegos que la variación en las fechas apunta a la especulación, los filósofos presocráticos eran desconocidos porque eran extranjeros del gobierno de Atenas y probablemente nunca existieron, se deduce que tanto los filósofos presocráticos como Sócrates, Platón y Aristóteles fueron perseguidos por el gobierno ateniense por la introducción de doctrinas extranjeras en Atenas. Como consecuencia de estos hechos, cualquier reclamación posterior de los griegos a la propiedad o la autoría de las mismas doctrinas que ellos rechazaron y persiguieron, deben considerarse como una usurpación.

La compilación de la historia de la filosofía griega fue el plan de Aristóteles ejecutado por su escuela, ya que este apenas produjo su metafísica, su alumno Theophrasto siguió publicando dieciocho libros sobre las doctrinas de los físicos. Del mismo modo, después de que Theophrasto publicara sus doctrinas de los físicos, Eudemus produjo historias separadas de aritmética, geometría, astronomía y también teología. Este fue un comienzo increíble, debido a la gran cantidad de libros científicos y la amplia gama de temas tratados. Esta situación ha despertado con razón la sospecha del mundo, ya que cuestiona la fuente de estos trabajos científicos.

Como Theophrasto y Eudemus eran estudiantes bajo Aristóteles al mismo tiempo, y desde la conquista de Egipto por Alejandro Magno, pusieron la Biblioteca egipcia en Alejandría a disposición de los griegos para la investigación, entonces se debe esperar que los tres hombres, Aristóteles, amigo cercano de Alejandro, Theophrasto y Eudemus no solo investigaron en la Biblioteca Alejandrina en el momento oportuno, sino que también debieron ayudarse con libros, lo que les permitió seguirse tan de cerca en la producción de trabajos científicos, que era una parte del botín de guerra tomado de la Biblioteca (las obras de Aristóteles revelan los signos de la toma de notas y Theophrasto y Eudemus eran alumnos que asistían a la escuela de Aristóteles al mismo tiempo).
Los nombres de los alumnos de Aristóteles que tomaron parte activa en la promoción del Movimiento hacia la compilación de una historia de la filosofía griega son:

1-Theophrasto de Lesbos 371-286 a.C., quien sucedió a Aristóteles como jefe de la escuela peripatética. Como se menciona en otra parte, se dice que produjo dieciocho libros sobre las doctrinas de los físicos. ¿Quiénes eran estos físicos... Griegos o egipcios?.
2-Eudemus de Rodas, contemporáneo de Theophrasto quien también asistió a la escuela de Aristóteles. Se dice que produjo historias de aritmética, geometría, astronomía y teología, como se menciona en otras partes. ¿Cuál fue la fuente de los datos de las historias de estas ciencias, que deben haber tardado miles de años en desarrollarse en cualquier nación... Grecia o Egipto?.
3-Andrónico de Rodas, un ecléctico de la escuela de Aristóteles y editor de sus obras.
Las obras de estos hombres junto con la metafísica de Aristóteles, que contenía un resumen crítico de las doctrinas de todos los filósofos precedentes, parecen formar el núcleo de una recopilación de lo que se ha llamado, la historia de la filosofía griega.

El siguiente Movimiento fue la organización de una asociación llamada "El estudio erudito de los Escritos de Aristóteles", cuyos miembros eran Theophrasto y Andrónico, estrechamente relacionados con la escuela de Aristóteles. La función de esta asociación era identificar la literatura y las doctrinas de la filosofía con sus llamados autores respectivos, y para lograr esto, los ex alumnos de la escuela de Aristóteles y sus amigos fueron alentados a iniciar una investigación para los trabajos de Aristóteles y escribir comentarios en ellos.
Además de esto, la Asociación de Aprendices también alentó la investigación para la recuperación de lo que se ha denominado Fragmentos o restos de un libro, que se supone que alguna vez existió, y que ha llevado el título común "Peri Physeos", es decir, sobre la naturaleza. Aquí nuevamente los que salieron en busca de peri physeos o sus restos fueron los alumnos de la escuela de Aristóteles y sus amigos, pero sus esfuerzos para establecer la autoría fueron un fracaso. Theophrasto encontró solo dos líneas de peri physeos, supuestamente escritas por Anaximandro. Se dice que Sextus y Proclus del siglo V d.C. y Simplicio del siglo VI d.C. encontraron una copia de peri physeos que supuestamente fue producida por Parménides. Además, el nombre de Simplicius también está asociado con una copia de peri physeos, que se supone que fue producida por Anaxágoras.
La recuperación de dos copias y dos líneas de "peri physeos" no es una prueba de que todos los filósofos griegos escribieron peri physeos, o incluso que los nombres que se les asignaron fueron sus autores auténticos.
Continuará...

4/3/19

EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA GRIEGA (II)


Las enseñanzas de los Misterios egipcios llegaron a otras tierras muchos siglos antes de que llegaran a Atenas.

Según la historia, Pitágoras, después de recibir su entrenamiento en Egipto, regresó a su isla natal, Samos, donde estableció su orden por un tiempo, después de lo cual emigró a Croton (540 a.C.) en el sur de Italia, donde su orden creció, hasta su expulsión definitiva de ese país.

También se nos dice que Thales (640 a.C.) también recibió su educación en Egipto, y sus asociados Anaximandro y Anaxenes, eran nativos de Jonia en Asia Menor, que era un bastión de las escuelas de Misterios egipcios, que continuaron. De manera similar, se nos dice que Jenofanes (576 a.C.), Parménides, Zenón y Meliso también eran nativos de Jonia y que emigraron a Elea en Italia, se establecieron y difundieron las enseñanzas de los Misterios.
De igual manera se nos informa que Heráclito (530 a.C.), Empédocles, Anaxágoras y Demócrito también nativos de Jonia, estaban interesados en la física. Por lo tanto, al trazar el curso de la llamada filosofía griega, encontramos que los estudiantes jonios, después de obtener la educación de los sacerdotes egipcios, regresaron a su tierra natal, mientras que algunos de ellos emigraron a diferentes partes de Italia, donde se establecieron.
En consecuencia, la historia deja claro que los vecinos de Egipto se habían familiarizado con las enseñanzas de los misterios egipcios muchos siglos antes que los atenienses griegos.
Los jonios e italianos no intentaron reclamar la autoría de la filosofía, porque sabían que los egipcios eran los verdaderos autores. Por otro lado, después de la muerte de Aristóteles, sus alumnos atenienses, sin la autoridad del estado, se comprometieron a compilar una historia de la filosofía, reconocida en ese momento como Sofía o Sabiduría de los egipcios, que se había convertido en tradicional en el mundo antiguo, cuya recopilación, más tarde la historia llamó erróneamente filosofía griega, a pesar del hecho de que los griegos eran sus mayores enemigos y perseguidores, y la habían tratado como un innovación extranjera. La llamada filosofía griega es la filosofía egipcia robada, que primero se extendió a Jonia, de allí a Italia y de allí a Atenas.

Debe recordarse que en este remoto período de la historia griega, es decir, de Thales a Aristóteles, (640 a 322 a.C.), los jonios no eran ciudadanos griegos, sino al principio sujetos egipcios y luego sujetos persas.
Un breve bosquejo del antiguo Imperio egipcio también dejaría en claro que Asia Menor o Jonia era la antigua tierra de los hititas, que no eran conocidos por ningún otro nombre en la antigüedad.

Según Diodoro y Manetón, Sumo Sacerdote en Egipto, se encontraron dos columnas en Nysa Arabia; una de la diosa Isis y la otra del dios Osiris, sobre la cual el dios declaró que había conducido un ejército a la India, a las fuentes del Danubio y hasta el Océano. Esto significa, por supuesto, que el Imperio egipcio, en una fecha muy temprana, incluía no solo las islas del mar Egeo y Jonia, sino que también se extendía a los extremos del Este.

También se nos informa, que Senusert I (Sesostris), durante la Dinastía XII (alrededor del 1.950 a.C.) conquistó toda la costa del mar de la India, más allá del Ganges hasta el océano oriental. También se dice que incluyó las Cícladas y una gran parte de Europa en sus conquistas.
Por otra parte las "Cartas de Amarna" atestiguan el hecho de que el Imperio egipcio se había extendido a Asia occidental, Siria y Palestina, y que durante siglos el poder egipcio había sido supremo en el mundo antiguo, esto fue en la Dinastía XVIII, es decir, alrededor del 1.500 a.C.
También se nos dice que durante el reinado de Tutmosis III, el dominio de Egipto se extendió no solo a lo largo de la costa de Palestina, sino también desde Nubia hasta el norte de Asia.

Cuando se intenta leer la historia de la filosofía griega, se descubre una ausencia completa de información esencial sobre la vida temprana y la formación de los llamados filósofos griegos, desde Thales hasta Aristóteles. Ningún escritor o historiador profesa saber nada acerca de su educación temprana, y el mundo se pregunta quienes eran y de qué fuente obtuvieron su educación, y naturalmente se esperaría que los hombres que ascendieron a la posición de Maestro entre familiares, amigos y asociados, fueran bien conocidos, no solo por ellos, por toda la comunidad. Por el contrario, se representan como desconocidos, sin ningún rastro doméstico, social o educativo temprano. Esto es increíble, y sin embargo, es un hecho que la historia de la filosofía griega ha presentado al mundo una cantidad de hombres de cuyas vidas se sabe poco o nada; pero espera que el mundo los acepte como los verdaderos autores de las doctrinas supuestamente suyas, pues la verdad de todo este asunto de la filosofía griega apunta a una dirección muy diferente.

El libro sobre la naturaleza titulado “Peri Physeos”, fue el nombre común con el que escribieron los estudiantes griegos interesados en el estudio de la naturaleza. Se dice que la copia más antigua se remonta al siglo VI a.C. y es costumbre referirse a los restos de peri physeos como los Fragmentos.
No es muy creíble que los Iniciados genuinos produjeran el Libro sobre la naturaleza, ya que esto era contrario a las reglas de los Misterios egipcios, en relación con el trabajo de las Escuelas Filosóficas.
Egipto fue el centro de la sabiduría antigua y el conocimiento, la religión, la filosofía y la divulgación científica a otras tierras a través de los Iniciados estudiantiles. Tales enseñanzas se mantuvieron durante generaciones y siglos en forma de tradición, hasta la conquista de Egipto por Alejandro Magno, y el posterior movimiento de Aristóteles y su escuela para compilar la enseñanza egipcia y mostrarla como la filosofía griega. (Ancient Mysteries por CH Vail p.16).

En consecuencia, como fuente de autoridad de las autorías, el peri physeos tiene poco valor, si es que tiene alguno, ya que la historia menciona solo cuatro nombres como autores: Anaximandro, Heráclito, Parménides, Anaxágoras; y le pide al mundo que acepte su autoría de filosofía, porque se dice que Theophrasto, Sextus, Proclo y Simplicio, de la escuela de Alejandría, han conservado pequeños restos (los Fragmentos). Si peri physeos es el criterio para la autoría de la filosofía griega, entonces su propósito se queda corto en gran medida, ya que solo cuatro filósofos han escrito este libro, y tienen restos de su trabajo. De acuerdo con esta idea, todos los otros filósofos, que no escribieron peri physeos y no tuvieron restos de ella, tampoco escribieron la filosofía griega.

Las escuelas de filosofía, caldea, griega y persa, formaban parte del Sistema de Misterios Antiguos de Egipto. Se llevaron a cabo en secreto de acuerdo con las exigencias de la Osiriaca, cuyas enseñanzas se hicieron comunes a todas las escuelas. De acuerdo con las exigencias de secreto, la escritura y publicación de las enseñanzas estaban estrictamente prohibidas y en consecuencia, los Iniciados que se habían desarrollado satisfactoriamente en su entrenamiento y habían alcanzado el rango de Maestro, se abstuvieron de publicar las enseñanzas de los Misterios o filosofía.
Así que cualquier publicación de filosofía no pudo provenir de la pluma de los propios filósofos originales, sino de sus amigos cercanos que conocían sus puntos de vista, como en el caso de Pitágoras y Sócrates, o de personas interesadas que hicieron un registro de esas enseñanzas filosóficas. Eso se había convertido en opinión popular y tradición. No es de extrañar entonces que, en ausencia de la autoría original, la historia haya tenido que recurrir a la estrategia de aceptar la opinión de Aristóteles como la única autoridad para determinar la autoría de la filosofía griega.
Continuará...

24/2/19

EL ORIGEN DE LA FILOSOFÍA GRIEGA (I)


Los griegos entraron en Egipto con el propósito de su educación. Primero a través de la invasión Persa y después a través de la invasión de Alejandro Magno.

Desde el siglo VI a.C. hasta la muerte de Aristóteles (322 a.C.), los griegos aprovecharon al máximo la oportunidad de aprender todo lo que pudieron sobre la cultura egipcia. La mayoría de los estudiantes recibieron instrucciones directamente de los sacerdotes egipcios, pero después de la invasión de Alejandro Magno, los templos y bibliotecas reales fueron saqueados, y la escuela de Aristóteles convirtió la biblioteca de Alejandría en un centro de investigación. No es de extrañar, que la producción de un número inusualmente grande de libros atribuidos a Aristóteles haya demostrado ser una imposibilidad física para cualquier hombre dentro de un tiempo de vida.

La historia de la vida de Aristóteles evita cuidadosamente cualquier declaración relacionada con su visita a Egipto, ya sea por cuenta propia o en compañía de Alejandro Magno, cuando invadió Egipto. Este silencio de la historia a la vez arroja dudas sobre la vida y los logros de Aristóteles. Se dice que pasó 20 años bajo la tutela de Platón, quien es considerado como un filósofo, pero se graduó como el más grande de los científicos de la antigüedad. Se pueden hacer dos preguntas: 1- ¿Cómo pudo Platón enseñarle a Aristóteles lo que él mismo no sabía?, 2- ¿Por qué Aristóteles debería pasar 20 años bajo un maestro de quien no podía aprender nada?. Esta parte de la historia suena increíble.

Una vez más, para evitar sospechas sobre el extraordinario número de libros atribuidos a Aristóteles, la historia nos dice que Alejandro Magno, le dio una gran suma de dinero para conseguir los libros. Aquí nuevamente la historia suena increíble, y tres declaraciones deben hacerse: 1- Para comprar libros sobre ciencia, deben haber estado en circulación, 2- Si los libros estaban en circulación antes de que Aristóteles los comprara, y como se supone que él no visitó Egipto en absoluto, entonces los libros en cuestión deben haber circulado entre los filósofos griegos, 3- Si circulaban entre los filósofos griegos, esperaríamos que el tema de tales libros se conociera antes del tiempo de Aristóteles, y por consiguiente, no se le podría atribuir ni la producción ni la introducción de nuevas ideas de la ciencia.

Otro punto de interés considerable a tener en cuenta fue la actitud del gobierno ateniense hacia esta llamada filosofía griega, que consideraba de origen extranjero y la trataba en consecuencia.
Sólo es necesario un breve estudio de la historia para demostrar que los filósofos griegos eran ciudadanos indeseables, que a lo largo del período de sus investigaciones fueron víctimas de una persecución implacable, a manos del gobierno de Atenas. Anaxágoras fue encarcelado y exiliado; Sócrates fue ejecutado; Platón fue vendido a la esclavitud y Aristóteles fue acusado y exiliado; mientras que el más antiguo de todos, Pitágoras, fue expulsado de Croton en Italia.
¿Podemos imaginarnos a los griegos dando la vuelta, como para reclamar las mismas enseñanzas que al principio habían perseguido y rechazado abiertamente?. Ciertamente, sabían que estaban usurpando lo que nunca habían producido, y cuando entramos paso a paso en nuestro estudio, descubrimos pruebas que nos llevan a la conclusión de que los filósofos griegos no fueron los autores de la filosofía griega, sino los sacerdotes egipcios y los hierofantes.

Los antiguos egipcios habían desarrollado un sistema religioso muy complejo, llamado los Misterios, que también fue el primer sistema de salvación. Como tal, consideraba al cuerpo humano como una prisión del alma, que podía liberarse de sus impedimentos corporales, a través de las disciplinas de las Artes y las Ciencias, y avanzar desde el nivel de un mortal al de un Dios. Esta fue la noción del Summum Bonum o el mayor bien, al que todos los hombres deben aspirar, y también se convirtió en la base de todos los conceptos éticos.

El Sistema de Misterios de Egipto también era una Orden Secreta, y la membresía se ganó por iniciación y una promesa de secreto. La enseñanza fue calificada y entregada oralmente al neófito; y bajo estas circunstancias de secreto, los egipcios desarrollaron sistemas secretos de escritura y enseñanza, y prohibieron a sus Iniciados escribir lo que habían aprendido.

Aristóteles murió en 322 a.C., no muchos años después de haber sido ayudado por Alejandro Magno para obtener la mayor cantidad de libros científicos de las bibliotecas reales y los templos de Egipto. A pesar de tan gran tesoro intelectual, la muerte de Aristóteles marcó el declive de la filosofía entre los griegos, quienes no parecían poseer la capacidad natural de promover estas ciencias.
En consecuencia, la historia nos informa de que los griegos se vieron obligados a hacer un estudio de ética, que también tomaron prestado del Summum Bonum egipcio o del bien mayor.
Otros dos atenienses, Sócrates y Platón, también se hicieron famosos en la historia como filósofos y grandes pensadores.
Uno cree que cuando escucha o lee "conócete a ti mismo", está escuchando o leyendo palabras que fueron pronunciadas por Sócrates. Pero la verdad es que los templos egipcios llevaban inscripciones en el exterior dirigidas a los neófitos y entre ellos se encontraba el mandato "conócete a ti mismo". Sócrates copió estas palabras de los templos egipcios, y no fue el autor. Todos los templos de Misterios, dentro y fuera de Egipto llevaban tales inscripciones, al igual que los boletines semanales de nuestras Iglesias modernas.
De manera similar, cada niño de la escuela cree que cuando escucha o lee los nombres de las cuatro virtudes cardinales, escucha o lee los nombres de virtudes determinadas por Platón. Nada ha sido más engañoso, ya que el Sistema de Misterios de Egipto contenía diez virtudes, y de esta fuente Platón copió lo que se ha llamado las cuatro virtudes cardinales: la justicia, la sabiduría, la templanza y el coraje. De hecho, es sorprendente cómo, durante siglos, los griegos han sido elogiados por el mundo occidental por sus logros intelectuales que pertenecen sin duda a los egipcios o los pueblos del norte de África.

Característica notable de la filosofía griega es el hecho de que la mayoría de los filósofos griegos utilizaron las enseñanzas de Pitágoras como su modelo; y en consecuencia no han introducido nada nuevo en el campo de la filosofía. Incluido en el sistema pitagórico encontramos las doctrinas de: Opuestos, Armonía, Fuego, Mente (ya que está compuesta de átomos de fuego), Inmortalidad (expresada como transmigración de las Almas), Summum Bonum o el propósito de la filosofía. Todo esto, por supuesto, se refleja en los sistemas de Heráclito, Parménides, Demócrito, Sócrates, Platón y Aristóteles.

Otra peculiaridad de la filosofía griega es su uso en la literatura. El Sistema de Misterios de Egipto fue la primera Orden Secreta de la Historia y la publicación de sus enseñanzas estuvo estrictamente prohibida. Esto explica por qué los Iniciados como Sócrates no se comprometieron a escribir su filosofía, y por qué los babilonios y los caldeos que estaban estrechamente relacionados con ellos, también se abstuvieron de publicar esas enseñanzas.
Inmediatamente podemos ver lo fácil que fue para una nación ambiciosa e incluso envidiosa reclamar un cuerpo de conocimiento no escrito que los haría grandes ante los ojos del mundo primitivo. Sin embargo, el absurdo se reconoce fácilmente cuando recordamos que la lengua griega se usó para traducir varios sistemas de enseñanzas que los griegos no pudieron reclamar. Tal fue la traducción de las Escrituras Hebreas al griego, llamada la Septuaginta; la traducción de los Evangelios Cristianos, los Hechos y las Epístolas en griego, todavía llamado el Nuevo Testamento griego. Sólo la filosofía no escrita de los egipcios traducida al griego se ha encontrado con un destino tan infeliz: Un legado robado por los griegos.
Continuará...

Extracto de: "Legado robado" por George GM James.

12/2/19

SIMBOLISMO DE LA CRUZ


La cruz filosófica extiende opuestamente sus brazos en las respectivas direcciones horizontal y perpendicular; esto es, la anchura y altura divididas por el divino geómetra en el punto de intersección.
Esta cruz es a un tiempo mágico y científico cuaternario que el ocultista toma por base cuando está inscrita en el cuadrado perfecto. En su mística área se halla la clave de todas las ciencias naturales como las metafísicas. Es símbolo de la existencia humana porque los puntos de la cruz inscrita en el círculo señalan el nacimiento, la vida, la muerte y la inmortalidad.

Todas las cosas de este mundo son una trinidad complementada por el cuaternario y todo elemento es divisible con arreglo a este principio.
La fisiología podría dividir al hombre ad infinitum, como las ciencias físicas han subdividido los cuatro elementos primordiales en varios otros, pero jamás podrá alterar ninguno de ellos.

El nacimiento, la vida y la muerte serán siempre una trinidad no completada hasta el término del ciclo. Aún cuando la ciencia llegase a mudar en aniquilación la ansiada inmortalidad, subsistiría el cuaternario, porque Dios geometriza. Y algún día podrá la alquimia hablar de su sal, mercurio, azufre y azoth, así como de sus símbolos y caracteres, y decir con un químico moderno que “las fórmulas no son juego de la fantasía, pues en ellas está poderosamente justificada la posición de cada letra” (Isis sin velo II, 279-280).

Mucho tiempo antes de que los cristianos adoptaran la cruz por símbolo, la empleaban neófitos y adeptos como secreto signo de reconocimiento.
A este propósito dice Eliphas Levi: El signo de la cruz adoptada por los cristianos no es privativo de esta religión, pues ya con anterioridad era cabalístico y simbolizaba el cuaternario equilibrio de opuestos elementos.

Por el versículo esotérico del Pater, vemos que primitivamente hubo dos maneras de hacer el signo de la cruz, o por lo menos dos fórmulas muy distintas de significación: una exclusiva de sacerdotes e iniciados; otra común a neófitos y profanos.
El iniciado hacía la señal de la cruz con la mano derecha extendida desde la frente al pecho y desde el hombro izquierdo al derecho, diciendo: A ti pertenece el reino de justicia y misericordia. Después, con las manos juntas, añadía: En los ciclos generadores: “Tbi Sunt Malchut et Geburah et Chassed per aeonas.”
Tal era el signo de la cruz, absoluta y hermosamente cabalístico, que la Iglesia oficial la perdió por completo al profanar el gnosticismo. (Isis III, 110).

La forma Z de Kundalini indica un sendero curvo dividido en tres partes. Una parte va desde Escorpio a Leo. Otra de Tauro a Acuario. La tercera, une a Leo y Acuario. Estos cuatro signos forman la cruz fija, que representa media swástica.
La swástica representa aquel que auto-restituye el ser. Solo se puede restituir el ser cuando se ha auto-realizado. La swástika también representa a aquel que otorga la bienaventuranza de la auto-restitución. La media swástika o cruz fija, nos informa que solo se ha conseguido un 50% de la auto-restitución. El otro 50% debe ser logrado a través del sendero del yoga (la unión).

La astrología nos habla de tres cruces, que se forman a partir de los 12 signos solares. Una es la cruz mutable, en la cual el hombre no llega ni a media swástika. La segunda es la cruz fija, en la cual el hombre es media swástika. La tercera, la cruz cardinal, en la que el hombre es una swástika completa o un hombre perfecto.
Las tres cruces nos hablan respectivamente del hombre mundano, el discípulo y el Maestro.
(K. Parvathi Kumar, Meditaciones Ocultistas, 176).

11/1/19

EL ORIGEN DE LA ESTRELLA DE BELEN


Una tablilla neobabilónica con escritura cuneiforme revela la existencia de una conjunción de Júpiter y Saturno en la Constelación de Piscis en el séptimo año antes de Cristo.

Una estrella anunciaría el nacimiento de un rey. Vinieron unos magos de Oriente, siguiendo el camino de una estrella y adoraron al Niño Dios”.
La estrella de Belén es el resultado de una conjunción planetaria, es decir, dos planetas se aproximan mucho en sus órbitas y a ojos de los humanos llegan a parecer un único planeta porque prácticamente se superponen en sus órbitas. Durante los años 2 y 3 a.C. se registraron múltiples conjunciones planetarias (Saturno con Mercurio, Saturno con Venus, Venus con Júpiter, Venus con Mercurio). Son muchos los astrólogos que se suman a esta creencia y hasta el propio Benedicto XVI escribió en su libro “La infancia de Jesús” que fue una conjunción planetaria la que llevó a los Reyes Magos hasta Belén.

Puede ser interesante en este contexto, que el estudioso Friedrich Wieseler, de Gotinga, haya encontrado al parecer en tablas cronológicas chinas, que en el año 4 a.C., había aparecido y se había visto durante mucho tiempo una estrella luminosa. (Gnilka, p. 44).

El evangelista Mateo (2,2) pone en relación el evento de Belén con la aparición de una estrella particularmente luminosa en el cielo de Palestina. Y es precisamente en este momento en el que la tablilla de arcilla ofrece un testimonio particular.
Existen muchas hipótesis sobre la estrella que vieron los magos, "magoi" en griego era la palabra con que se denominaba a la casta de sacerdotes persas y babilonios que se dedicaban al estudio de la astronomía y de la astrología, y que les llevó a afrontar un largo viaje con el objetivo de rendir homenaje al recién nacido.

El 17 de Diciembre de 1.603, Johannes Kepler, astrónomo y matemático de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo, al observar con un modesto telescopio desde el castillo de Praga el acercamiento de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis, se preguntó por primera vez si el Evangelio no se refería precisamente a ese mismo fenómeno. Hizo concienzudos cálculos hasta descubrir que una conjunción de este tipo tuvo lugar en el año 7º a.C. Recordó también que el famoso rabino y escritor Isaac Abravanel (1437-1508) había hablado de un influjo extraordinario atribuido por los astrólogos hebreos a aquel fenómeno: El Mesías tenía que aparecer durante una conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis.
Kepler habló en sus libros de su descubrimiento, pero cayó en el olvido perdido entre su inmenso legado astronómico. Faltaba una demostración científica clara. Llegó en 1.925, cuando el erudito alemán P. Schnabel descifró anotaciones neobabilonias de escritura cuneiforme acuñadas en una tabla encontrada entre las ruinas de un antiguo templo del dios sol, en la escuela de astrología de Sippar, antigua ciudad que se encontraba en la confluencia del Tigris y el Éufrates, a unos cien kilómetros al norte de Babilonia. La tablilla se encuentra ahora en el Museo estatal de Berlín.

Entre los numerosos datos de observación astronómica sobre los dos planetas, Schnabel encuentra en la tabla un dato sorprendente, la conjunción entre Júpiter y Saturno en la constelación de Piscis tiene lugar en el año 7º a.C., en tres ocasiones, durante pocos meses: del 29 de Mayo al 8 de Junio; del 26 de Septiembre al 6 de Octubre y del 5 al 15 de Diciembre. Además, según los cálculos matemáticos, esta triple conjunción se vio con gran claridad en la región del Mediterráneo.

Si este descubrimiento se identifica con la estrella de Navidad de la que habla el Evangelio de Mateo, el significado astrológico de las tres conjunciones hace sumamente verosímil la decisión de los Magos de emprender un largo viaje para buscar al Mesías recién nacido.
Según explica el prestigioso catedrático de fenomenología de la religión de la Pontificia Universidad Gregoriana, Giovanni Magnani, autor del libro “Jesús, constructor y maestro”, en la antigua astrología, Júpiter era considerado como la estrella del Príncipe del Mundo y la constelación de Piscis como el signo del final de los tiempos. El planeta Saturno era considerado en Oriente como la estrella de Palestina. Cuando Júpiter se encuentra con Saturno en la constelación de Piscis, significa que el Señor del final de los tiempos se aparecerá este año en Palestina.

La triple conjunción de los dos planetas en la constelación de Piscis explica también la aparición y la desaparición de la estrella, dato confirmado por el Evangelio. La tercera conjunción de Júpiter y Saturno, unidos como si se tratara de un gran astro, tuvo lugar del 5 al 15 de Diciembre. En el crepúsculo, la intensa luz podía verse al mirar hacia el Sur, de modo que los Magos de Oriente, al caminar de Jerusalén a Belén, la tenían en frente. La estrella parecía moverse, como explica el Evangelio, “delante de ellos” (Mateo 2, 9).
Es importante a este respecto que el planeta Júpiter representaba al principal dios babilónico Marduk. Ferrari d’Occhieppo lo resume así: «Júpiter, la estrella de la más alta divinidad de Babilonia, compareció en su apogeo en el momento de su aparición vespertina junto a Saturno, el representante cósmico del pueblo de los judíos». Los astrónomos de Babilonia, podían deducir de este encuentro de planetas un evento de importancia universal, el nacimiento en el país de Judá de un soberano que traería la salvación.

La gran conjunción de Júpiter y Saturno en el signo de Piscis en los años 7-6 a.C. parece ser un hecho constatado. Los pormenores de cómo aquellos hombres habían llegado a la certeza que los hizo partir y llevarlos finalmente a Jerusalén y a Belén, es una cuestión que debemos dejar abierta.

Que los Magos fueran en busca del rey de los judíos guiados por la estrella y representen el movimiento de los pueblos hacia Cristo significa implícitamente que el cosmos habla de Cristo, aunque su lenguaje no sea totalmente descifrable para el hombre en sus condiciones reales, suscita la intuición del Creador y también la expectativa, más aún, la esperanza de que un día este Dios se manifestará. Y hace tomar conciencia al mismo tiempo de que el hombre puede y debe salir a su encuentro. Pero el conocimiento que brota de la creación y se concretiza en las religiones también puede perder la orientación correcta, de modo que ya no impulsa al hombre a moverse para ir más allá de sí mismo, sino que lo induce a instalarse en sistemas con los que piensa poder afrontar las fuerzas ocultas del mundo.



7/1/19

EL NACIMIENTO DE JESÚS


Los Evangelios enmarcan el nacimiento de Jesús en tiempos del censo ordenado por César Augusto cuando Cirino era gobernador de Siria, y en los últimos años del rey Herodes el Grande, quien murió asesinado por su hijo Herodes Antipas en el cuarto año antes de Cristo. Así es que algunos historiadores creyeron que Jesús nació antes del año cero.

«En aquellos días salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero». Lucas el evangelista introduce con estas palabras su relato sobre el nacimiento de Jesús. Para Lucas es importante el contexto histórico universal.
Por primera vez se empadrona “al mundo entero”, hay un gobierno y un reino que abarca todo el orbe. Y por primera vez hay una gran área pacificada, donde se registran los bienes de todos y se ponen al servicio de la comunidad. Sólo en este momento, en el que se da una comunión de derechos y bienes a gran escala, y hay una lengua universal que permite a una comunidad cultural entenderse en el modo de pensar y actuar. Puede entrar en el mundo un mensaje universal de salvación, un portador universal de salvación es en efecto la plenitud de los tiempos.

Resulta claro que Augusto no solamente era visto como político, sino como una figura teológica, aunque se ha de tener en cuenta que en el mundo antiguo no existía la separación que nosotros hacemos entre política y religión, entre política y teología. Ya en el año 27 a.C., tres años después de su toma de posesión, el senado romano le otorgó el título de Augustus (en griego Sebastos), «el adorable». En la inscripción de Priene se le llama Salvador (sōtēr). Este título, que en la literatura se atribuía a Zeus, pero también a Epicuro y a Esculapio, en la traducción griega del Antiguo Testamento está reservado exclusivamente a Dios.
También para Augusto tiene una connotación divina, el emperador ha suscitado un cambio radical del mundo, ha introducido un nuevo tiempo. El “salvador” ha llevado al mundo sobre todo la paz. Él mismo ha hecho representar esta misión suya de portador de paz de manera monumental y para todos los tiempos en el Ara Pacis Augusti. En los restos que se han conservado se manifiesta claramente como la paz universal que él aseguraba por cierto tiempo, permitía a la gente dar un profundo suspiro de alivio y esperanza.

Y llegamos de nuevo al empadronamiento de todos los habitantes del reino, que pone en relación el nacimiento de Jesús de Nazaret con el emperador Augusto. Sobre esta recaudación de los impuestos (el censo), hay una gran discusión entre los eruditos, pero es bastante fácil aclarar un primer problema: el censo tiene lugar en los tiempos del rey Herodes el Grande que, sin embargo, ya había muerto en el año 4 a.C.

Según Flavio Josefo, al que debemos sobre todo nuestros conocimientos de la historia judía en los tiempos de Jesús, el censo tuvo lugar el año 6 después de Cristo, bajo el gobernador Cirino, hay indicios según los cuales, Cirino había intervenido en Siria también en torno al año 9 a.C. por encargo del emperador. Así resultan ciertamente convincentes las indicaciones de diversos estudiosos, como Alois Stöger, en el sentido de que, en las circunstancias de entonces, el “censo” se desarrollaba a duras penas y se prolongaba por algunos años. Por lo demás, se llevaba a cabo en dos etapas: primero se procedía a registrar toda propiedad de tierras e inmuebles, y luego en una segunda etapa, con la determinación de los impuestos que efectivamente se debían pagar. La primera etapa tuvo lugar por tanto en el tiempo del nacimiento de Jesús; la segunda, mucho más lacerante para el pueblo, suscitó la insurrección. (Stöger, p. 373s).

En referencia al emperador Augusto, el evangelista Lucas ha trazado un cuadro histórico y teológico donde Jesús ha nacido en una época que se puede determinar con precisión.
Al comienzo de la actividad pública de Jesús, Lucas ofrece una vez más una datación detallada y cuidadosa de aquel momento histórico. Es el decimoquinto año del imperio de Tiberio. Se menciona además al gobernador romano de aquel año y a los tetrarcas de Galilea, Iturea y Traconítide, así como también al de Abilene, y luego a los jefes de los sacerdotes (Lc 3,1s).

El decreto de Augusto para registrar fiscalmente a todos los ciudadanos de la ecúmene lleva a José, junto con María, a Belén, a la ciudad de David, y sirve así para que se cumpla la promesa del profeta Miqueas, según la cual el Pastor de Israel habría de nacer en aquella ciudad (5, 1-3). Sin saberlo, el emperador contribuye al cumplimiento de la promesa, la historia del Imperio romano y la historia de la salvación iniciadas por Dios con Israel, se compenetran recíprocamente. La historia de la elección de Dios, limitada hasta entonces a Israel, entra en toda la amplitud del mundo de la historia universal. Dios, que es el Dios de Israel y de todos los pueblos, se demuestra como el verdadero guía de toda la historia.

Continuará...

5/1/19

LA LEYENDA DE LOS REYES MAGOS


En la Biblioteca Nacional Española (BNE) se encuentran una serie de piezas, entre ellas el Auto de los Reyes Magos, códices medievales o renacentistas, que ayudan a entender los orígenes de la leyenda de los Reyes Magos, que se fue creando a lo largo de la Edad Media.
Es innegable la relación que existe entre sus majestades y la astrología ya que, dejando las teorías sobre la estrella de Belén aparte, en el Auto de los Reyes Magos -el texto teatral más antiguo conservado en lengua castellana del siglo XVIII- aparecen Melchor, Gaspar y Baltasar, pero no aparecen bajo el título de Reyes Magos, sino de “stelleros”, es decir, astrólogos.

También Benedicto XVI escribió en su libro:
Varios factores podían haber concurrido a que se pudiera percibir en el lenguaje de la estrella un mensaje de esperanza. Pero todo ello era capaz de poner en camino sólo a quien era hombre de una cierta inquietud interior, un hombre de esperanza, en busca de la verdadera estrella de la salvación. Los hombres de los que habla Mateo no eran únicamente astrónomos. Eran sabios, representaban el dinamismo inherente a las religiones de ir más allá de sí mismas; un dinamismo que es búsqueda de la verdad, la búsqueda del verdadero Dios, y por tanto filosofía en el sentido originario de la palabra”.
La sabiduría sanea así también el mensaje de la ciencia, la racionalidad de este mensaje no se contentaba con el mero saber, sino que trataba de comprender la totalidad, llevando así a la razón hasta sus más elevadas posibilidades”.

Así como la tradición de la Iglesia ha leído con toda naturalidad el relato de la Navidad sobre el trasfondo de Isaias (1,3) y de este modo llegaron al pesebre el buey y el asno, así también ha leído la historia de los Magos a la luz del Salmo 72,10 e Isaías 60. De esta manera, los hombres sabios de Oriente se han convertido en reyes, y con ellos han entrado en la gruta los camellos y los dromedarios.
La promesa contenida en estos textos extiende la proveniencia de estos hombres hasta el extremo Occidente (Tarsis-Tartesos en España*)”.
(*) El antiguo reino de Tartesos, ubicado en la zona occidental de Andalucía-España, desapareció en el siglo VI a.C., es prácticamente imposible que 600 años antes del nacimiento del niño Jesús, desde Tartesos hubieran llegado a Belén unos magos guiados por la estrella.
Es lamentable que esta frase del Papa Benedicto, sacada de contexto, haya ocasionado tanta confusión, errores de interpretación y tergiversación histórica.

Y el texto sigue: “La tradición ha desarrollado ulteriormente este anuncio de la universalidad de los reinos de aquellos soberanos, interpretándolos como reyes de los tres continentes entonces conocidos: África, Europa y Asia.
Más tarde se ha relacionado a los tres reyes con las tres edades de la vida del hombre: la juventud, la edad madura y la vejez. También ésta es una idea razonable, que hace ver cómo las diferentes formas de la vida humana encuentran su respectivo significado y su unidad interior en la comunión con Jesús.
Queda la idea decisiva: los sabios de Oriente son un inicio, representan a la humanidad cuando emprende el camino hacia Cristo, inaugurando una procesión que recorre toda la historia. No representan únicamente a las personas que han encontrado ya la vía que conduce hasta Cristo”.

En Petrus Comestor, encontramos por primera vez los pretendidos nombres hebreos y griegos de los reyes magos, unidos muy pronto a los nombres latinos, que son los nombres tradicionales: “Nomina trium magorum haec sunt: hebraice Appeüus, Amerus, Damascus; graece Galgalath, Magalath, Sarachim”. El cod. Paris. Lat. 5100 añade, al margen solamente: Latine Gaspar, Balthasar, Melchior”.
Si nos ceñimos a la literatura española, encontramos los nombres de los tres reyes magos en el Poema de Mío Cid: “Tres reyes de Arabia te vinieron adorar, Melchior e Gaspar e Baltasar”.

Como advirtió Menéndez Pidal, «si los nombres de los reyes magos no son una interpolación posterior al original del Cantar, éste nos ofrecería una de las primeras menciones de ellos en la poesía europea. Esos nombres sólo se generalizan a fines del siglo XII, por medio de una interpolación hecha en la Historia escolástica, de Pedro Comestor, obra escrita hacia 1.178. La forma Caspar es la que se halla en el Auto de los Magos, poco anterior al cantar y en el Hortus delíciarum, de la abadesa alsaciana, Herarda de Landsberg, muerta en 1.195. Alguna forma con G- inicial (Gathaspa, etc.) se halla en textos muy antiguos».
Es muy fácil pensar en la evidente posibilidad de fechar el Poema de Mío Cid, si realmente esos dos versos citados no eran una interpolación posterior y si los nombres de los reyes magos en la forma actual, que es la del Cantar, eran desconocidos en el Oeste de la Cristiandad hasta muy avanzado el siglo XII.
Con el supuesto descubrimiento de los restos mortales de los tres reyes magos en Milán el año 1.158, y su traslado a Colonia en 1.164, se difundió por Europa la forma más conocida de los nombres.

La Patrología Griega de Migne recoge un Opus imperfectum in Matthaeum, de un anónimo que puede ser del siglo VI. En esta obra encontramos un extracto de una obra, posiblemente etíope, conocida con el título Libro del Comandamento o Libro de Seth, y también Testamento de Adán.
He aquí lo que el autor del Opus imperfectum nos ha conservado acerca de la leyenda de los Reyes Magos: «Liber apocryphus, nomine Seth. Mons. Victorialis: He oído hablar a algunas personas de una escritura que, aunque no muy cierta no es contraria a la ley y se escucha más bien con agrado. Leemos en ella que existía un pueblo en el más extremo Oriente, a orillas del Océano, que poseía un libro atribuido a Set. En él se hablaba de la aparición futura de una estrella y de los presentes que por medio de ella se habían de llevar; esa predicción se suponía transmitida de padres a hijos, a través de las generaciones de hombres sabios. Eligieron entre ellos a doce de los más sabios y más aficionados a los misterios de los cielos y se dispusieron a esperar esta estrella. Si moría alguno de ellos, su hijo o el pariente más próximo que esperaba lo mismo, era elegido para remplazarlo.
Los llamaban, en su lengua, Magos, porque glorificaban a Dios en el silencio y en voz baja. Todos los años, después de la recolección, estos hombres subían a un monte, llamado en su lengua Monte de la Victoria, donde había una caverna abierta en la roca sumamente agradable, por los riachuelos y los árboles que la rodeaban, emprendieron el camino de Judea. La estrella les precedía en su caminar y no les faltó ni el pan ni el agua en sus alforjas. Lo que hicieron después, nos lo ha conservado en forma resumida el Evangelio».

Desde mucho antes del nacimiento de Cristo, varias generaciones de sabios escrutaron el horizonte para verificar la profecía: “una estrella anunciaría el nacimiento de un rey”. Tales observaciones se efectuaban desde una alta montaña que la tradición conoce como Vaus o Victoriales, en el confín occidental de la India. Probablemente se trata del monte Zard Küh, 4.548 m. en Irán, la cumbre más alta de los Montes Zagros.
El hecho es que en esta cumbre habrían confluido tres reyes, o tres magos de estirpe real. Uno, Teokeno, luego llamado Melchor, vivía en Media, la tierra de los medos, a orillas del Caspio, quizás al sur del actual Turkmenistán. El segundo, Mensor, luego llamado Gaspar, de estirpe caldea, gobernaba las islas del Éufrates, tal vez en la actual frontera entre Irán e Irak. El tercero, Sair, luego llamado Baltasar, venía aún más del sur, quizá de lo que hoy es Kuwait, al sur del lago de Basora.
A Melchor se le supone un origen indio; a Gaspar, persa; a Baltasar, árabe. Hay que decir que esos nombres no son los únicos que se ha atribuido a los magos en la literatura del cristianismo temprano, en griego se llamaron Apelikón, Amerín y Damascón, y en hebreo Magalath, Serakín y Galgalath.



17/12/18

EL SOL INVICTUS Y MITRA


Deus Sol Invictus” (el invencible dios Sol), fue un título religioso aplicado al menos a tres divinidades distintas en Roma: a El Gabal, al dios Sol (Helios) y a Mitra.

A partir sobre todo del siglo III, con Aureliano, e incluso muchos emperadores anteriores a Constantino grabaron el Sol Invictus en sus monedas oficiales, con la leyenda SOLI INVICTO COMITI, para de este modo invocar al Sol Invicto como compañero del emperador. De hecho, la moneda oficial de Constantino continuó llevando la leyenda relativa al Sol Invictus hasta el año 323.

La religión y fiesta del Sol Invictus continuó siendo parte de la religión estatal hasta que el paganismo fue abolido por decreto del emperador Teodosio I el 27 de Febrero del 380 por el edicto de Tesalónica, promulgando el Cristianismo como única religión del Imperio. 

                                                                 Mitra y el Toro

A finales del siglo I a.C. un nuevo dios irrumpió en el Imperio Romano con una pujanza extraordinaria: el dios persa Mitra, dios de la luz y la sabiduría, que ofrecía la salvación mediante la creencia en un alma inmortal.

El culto a Mitra, muy difundido entre los siglos I a VI d.C., estaba reservado solo a los hombres, sobre todo a los soldados, y era representado como un muchacho que está matando a un toro.
El toro y su sacrificio tenían un vínculo simbólico con la muerte y la resurrección, y con el crecimiento de las cosechas. Sus templos se erigían en cavernas, mithraea, en las que se han encontrado representaciones pictóricas del sacrificio al toro.

El mito se pierde en el tiempo. Su culto se extendió por Persia y tras ser vencidos los piratas cilicios por Pompeyo, sus legiones llevaron la nueva doctrina a Roma donde se introdujo a finales del siglo I a.C. Bajo el mandato de Aureliano esta deidad cobrará mucha relevancia y será asimilada a la del “Dios Invictus”.

La mitología recoge la leyenda de Mitra que es el enviado del dios Sol a la tierra para redimir a los hombres tras nacer un 25 de Diciembre.
En el momento de su nacimiento lleva un gorro frigio (símbolo de libertad), una daga y una antorcha y será adorado por pastores. Tras ello, se traslada a la Cueva Primordial donde recibe el encargo del dios, transmutado en cuervo, de capturar al Toro Primigenio y transportarlo sobre sus hombros a la Cueva donde se celebrará el sacrificio.
La dura prueba comienza con el acoso y captura del soberbio animal que se resiste con fiereza y que incluso descabalga y hiere al Dios varias veces, hasta que finalmente éste consigue someterlo, para así empezar realmente el transitus o traslado del toro vivo hasta la gruta. Tras un largo y durísimo viaje consigue llegar a su destino, donde el cuervo (dios) le anuncia que debe realizar el sacrificio. Después de doblegar al animal, con la daga que portaba al nacer, degüella al toro brotando de su sangre animales beneficiosos para el hombre y cereales de su rabo.

Después de redimirnos con el sacrificio, Mitra asciende a los cielos donde espera el fin del reinado del Señor de las tinieblas (los días oscuros). Hará resucitar a los muertos y se los llevará más allá de las estrellas, tras lo cual el mundo será destruido, para que llegue un nuevo Comienzo.
Como en todos los cultos mistéricos, los adeptos estaban obligados a mantener en secreto los rituales del culto, por lo que no hay apenas testimonios escritos. 
El culto empezaría tras las Saturnalias (del 17 al 23 de diciembre), los días 24 y 25 estarían dedicados a Mitra: el 24 Mitra moría y comenzaba su “transito inferior del sol” y luego, el día 25, renacía victorioso al igual que el Son Invencible, “natalis solis invicti”. De ahí que será asimilado a esa deidad.

Aureliano, en el siglo III d.C., fortaleció la posición del dios del Sol como la principal divinidad del panteón romano. Su intención era dar a todos los pueblos del imperio, civiles o soldados, occidentales u orientales, un solo dios en quien ellos podrían creer sin traicionar a sus propios dioses.

El mitraísmo habría sido un instrumento adicional para favorecer la cohesión del vasto conglomerado étnico y cultural en el que se había convertido el Imperio Romano, empezando por el estamento militar. Se trataba de un culto basado en la autoridad de la jerarquía, en la sumisión de los seguidores y en la creación de potentes lazos personales a través de las pequeñas hermandades que lo llevaban a cabo, lazos que permitían a gentes de distinta procedencia encontrar fuertes vínculos de identidad y solidaridad.

El culto a Mitra ofrece puntos en común con el cristianismo, no sólo por su sentido moral, sino también por sus correlaciones con ciertos pasajes bíblicos. Tal fue su parecido que Tertuliano aseguró que el culto de Mitra era “una diabólica imitación del cristianismo”. Hasta cierto punto, esta tendencia preparaba el advenimiento del cristianismo, religión que a su vez se había ido difundiendo y cuyo crecimiento se multiplicaría a partir del decreto de tolerancia emitido por el emperador Constantino en el año 313.
Este largo periplo nos lleva por fin a conocer el origen de la celebración de nuestra Navidad el 25 de Diciembre. De hecho, no se reconocerá esta festividad hasta más de 300 años después de la muerte de Jesús.


8/12/18

CALENDARIO DE DICIEMBRE



7 de Diciembre: Luna Nueva.

Esta fase ocurre a las 07:20 UTC. Es el mejor momento del mes para observar objetos débiles como galaxias y cúmulos de estrellas porque no hay luz de luna que interfiera.
13 y 14 de Diciembre: Lluvia de Gemínidas.

Las Gemínidas son las reinas de las lluvias de meteoritos. Está considerada por muchos como la mejor lluvia de estrellas, produciendo hasta 120 meteoros multicolores por hora en su apogeo. Es producida por restos dejados por un asteroide conocido como 3200 Phaethon, que fue descubierto en 1982. Esta lluvia se produce anualmente del 7 al 17 de Diciembre. Su momento de apogeo este año será en la noche del 13 al 14 de Diciembre. La Luna no será un problema. Los meteoros irradiarán desde la constelación de Géminis, pero pueden aparecer en cualquier parte del cielo.
15 de Diciembre: Mercurio

El planeta Mercurio alcanza la mayor elongación occidental de 21,3 grados del Sol. Este es el mejor momento para ver Mercurio, ya que estará en su punto más alto sobre el horizonte en el cielo de la mañana.


21 de Diciembre: Solsticio de Invierno

El solsticio de Diciembre ocurre a las 22:23 UTC. El Polo Sur de la Tierra estará inclinado hacia el Sol, que habrá alcanzado su posición más meridional en el cielo y estará directamente sobre el Trópico de Capricornio a 23.44 grados de latitud sur. Este es el primer día de invierno (solsticio de invierno) en el hemisferio norte y el primer día de verano (solsticio de verano) en el hemisferio sur.

22 de Diciembre: Luna llena.

Esta fase ocurre a las 17:49 UTC. Esta luna llena era conocida por las primeras tribus nativas americanas como la Luna Llena Fría porque es la época del año cuando el aire frío del invierno se asienta y las noches se vuelven largas y oscuras.

21 y 22 de Diciembre: Lluvia de estrellas Úrsidas.

Las Úrsidas son una pequeña lluvia de meteoritos que produce entre 5 y 10 meteoros por hora. Es producida por granos de polvo que dejó el cometa Tuttle, que se descubrió por primera vez en 1790. La lluvia tiene lugar del 17 al 25 de Diciembre, con su punto máximo este año la noche del 21 al 22 de diciembre. Este año, el resplandor de la luna llena ocultará todos los meteoros más brillantes. Los meteoros irradiarán desde la constelación de la Osa Menor, pero pueden aparecer en cualquier parte del cielo.

25 de Diciembre: Navidad (nacimiento de Jesús)

El 25 de Diciembre en el antiguo calendario Juliano, se le llamó Sol Invictus en conmemoración al Sol. El Festival del Nacimiento del Sol Invencible (Dies Natalis Solis Invicti) se celebraba cuando la luz del día aumentaba después del solsticio de invierno, en alusión al renacimiento del Sol.