22/6/15

ATARGATIS -Diosa del Mar-

Atargatis, proveniente del templo nabateo de Khirbet et-Tannur (siglo I a.C.). Excavado por N. Glueck permanece como uno de los ejemplos más significativos de la religión de los nabateos.

Se dice que la primera mujer-pez conocida fue Atargatis, diosa de la luna y de las aguas, protectora de la fecundidad y el amor. Atargatis, perseguida por Mopsos, se sumergió en el lago Ascalón con su hijo, y se salvó gracias a su cola de pez.
Atar-Gatis puede significar "Diosa Atar-el pez".

Esta leyenda se confunde con la de la diosa siria Derceto, que también se arrojó a las aguas del mismo lago, después de matar a uno de sus sacerdotes y abandonar a la hija de ambos en el desierto. Derceto recibió la cola de pez como símbolo de su pecado, y su hija, criada por las palomas, se convirtió en Semíramis, reina de Babilonia.
También puede encontrarse una semejanza en la diosa Afrodita, hija del semen de Zeus convertido en espuma de mar, diosa del amor y protectora de los marinos. Su espejo ha sido heredado por toda la estirpe de sirenas.

Para buena parte de los sabios griegos, las sirenas tienen por padre a Aqueloo, un río personificado en figura de hombre con cola de pez, en cuanto a la madre, puede ser la diosa de la memoria, o alguna de sus hijas, las musas. Quizá las sirenas sean hijas de la Elocuencia, de la Danza, de la Tragedia o de la Música. Hasta podrían ser hijas de Ceto, la ballena.

Los antiguos griegos llamaban sirenas a unos seres quiméricos, mitad mujer y mitad ave, que atraían a los marinos con sus cantos a un fatal destino; así puede leerse en “La ilíada” en el famoso pasaje en que Ulises ordena a la tripulación de su barco taparse los oídos mientras él permanece atado al mástil a fin de poder oír sin peligro el irresistible canto de estas mujeres-aves.

Beroso, sacerdote babilonio refugiado en Grecia nos dejó el relato escrito de un encuentro con los misteriosos Akpallus, seres con cola de pez, que habrían aportado a los hombres los primeros conocimientos científicos. Beroso vivió en tiempos de Alejandro Magno y hasta la época de Tolomeo I, fue sacerdote de Baal-Marduk en Babilonia, era historiador, astrólogo y astrónomo.

Oanes, es el hombre-pez de Sumeria, también llamado con diferentes nombres como, AKPALLU, ABGAL, ALULULIM, ADAPA, ANNEDOTI y los filisteos lo llamaban DAGÓN y UANNA.
OANNES fue el primero que creó el dios Enki. Este hijo de Enki, fue el primer Rey Antediluviano que se autoproclamó Sacerdote-Rey, desde 453.600 al 388.000 a.C. y después creó a otros 7 seres hombres-pez, que fueron los 7 espíritus sabios y asesoraban a 7 reyes diferentes. Estos seres simbolizaban a Semidioses de Caldea, Sumeria y Babilonia.

Después de OANNES, llegaron otros -hombres pez- que emergieron del mar del Golfo Pérsico para instruir a la humanidad y se les llamaban, ENEUBOULUS, ENEMEUTUS, EUDOCUS, ENEUGAMUS y ANADAPTOS apareció el último, bajo el reinado de ENMENDURANKI de Sippar o EN-MEN-DUR-ANA de la dinastía de Sumer, sobre el 2.900 a.C. Cada uno llegó en distintos periodos históricos.
Estos escritos fueron recogidos posteriormente de Flavio Josefo, por Apolodoro, historiador filósofo romano y por Alexander Polyhistor historiador griego.

En Ugarit, tablillas cuneiformes dan fe de una fecunda "Señora Diosa del Mar", así como tres diosas cananeas - Anat, Astarté y Ashtart - que comparten muchos rasgos.
En el templo de Atargatis en Palmyra y en Dura-Europos, ella apareció en varias ocasiones con su consorte Hadad, en la cultura religiosa en Dura-Europos, fue adorado como Artemis Azzanathkona, atributos de Atargatis son el eje y el cetro o arpón. También dos templos bien conservados en Niha, Líbano se dedican a ella y a Hadad.
En la década de 1930, numerosos bustos nabateos y bajorrelieves fueron identificados por Nelson Glueck en Khirbet et-Tannur, Jordania, en las ruinas del templo del siglo I a.C., la diosa Atargatis, aparece como uno de los ejemplos más significativos de la religión de los nabateos en Petra. Pueden verse un par de peces por encima de su cabeza, y su cabello ondulado que sugiere el agua dice Glueck.
En sus templos de Ascalon, Hierápolis Bambyce y Edesa, había estanques con peces que solo sus sacerdotes podían tocar. Glueck observó en 1936 que "a día de hoy hay un estanque de peces sagrados intocable en Qubbet el-Baeddwi, un monasterio derviche 3 kilometros al este de Trípoli, Líbano."

El culto a Atargatis, la diosa de las aguas, se extendió por el mundo de la mano de los comerciantes sirios y pronto pasó a ser una deidad muy popular entre los pueblos del mar, por lo que nos encontramos rastros de ella en las grandes ciudades portuarias, en Delos se han encontrado especialmente numerosas inscripciones dando testimonio de su importancia.
Nos encontramos con el culto en Sicilia, presente sin duda, por los esclavos y las tropas mercenarias, que la llevaron incluso a los límites más lejanos del norte del Imperio Romano. El líder de los esclavos rebeldes en la Primera Guerra Servil, el sirio Euno, decía recibir visiones de Atargatis, identificada en Sicilia con Demeter de Enna que tenía su Templo en el actual Castello di Lombardi.

El historiador helenístico Polibio de Megalópolis visitó la Qart Hadasht púnica a mediados del siglo II a.C. actual Cartagena (España), y dejó escrito que en el cerro del Molinete se encontraban los magníficos palacios reales de Asdrúbal Barca, donde en la cima del Arx-Hasdrúbalis (hoy cerro del Molinete) se construyó el templo de Atargatis.
 

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